#191 La burbuja de las primeras rondas: la criptomoneda de la NBA
Los picks se han convertido en la moneda favorita de los despachos, una promesa de futuro que rara vez se traduce. En una liga obsesionada con el mañana, acumular rondas es más fácil que competir.
Quedan apenas tres días para que se cierre el mercado de traspasos y seguimos a la expectativa de que alguien se mueva a lo grande. Según varios insiders, Giannis Antetokounmpo y los Milwaukee Bucks tienen el mercado secuestrado: algunos reservan sus activos por el griego y otros a la espera de que empiece la avalancha. Los Bucks quieren, por su estrella, jugadores jóvenes y rondas de draft. Muchas rondas para compensar que no tienen las propias, que hipotecaron por Jrue Holiday, Damian Lillard o Kyle Kuzma.
Por ellos pagaron jugadores de un nivel no tan alto como el que recibían, pero lo compensaron con rondas, que es lo que más se busca ahora en la NBA. Es la fiebre de las rondas de draft, las primeras. ¿Cuánto vale realmente una primera? Depende de cómo lo mires. Porque en los últimos años estamos viendo una inflación absurda del valor de las primeras rondas, como si fueran la respuesta a todas las plegarias de un general manager.
Era el pódcast de Gonzalo Vázquez y Andrés Monje, el Reverso, siempre recomendado en Gigantes del Basket, lo que me recordaba que tenía pendiente escribir sobre esta nueva realidad, al ser algo que vengo pensando desde hace mucho. Hoy en día, un jugador de rol vale múltiples primeras rondas. Números altísimos por complementos, miembros de un quinteto titular y piezas clave para pelear por un anillo, pero no más. Por ejemplo, Orlando pagó este pasado verano cuatro primeras rondas y un intercambio por Desmond Bane. El escolta es el tercer mejor jugador de los Magic (y el cuarto más importante).
No es el único caso reciente. Los Knicks apostaron por Mikal Bridges, por quien dieron cinco primeras rondas y un intercambio. Son cuatro más de las que dieron por Karl-Anthony Towns, por el que también pagaron a Julius Randle y Donte DiVincenzo. Rudy Gobert, un especialista de élite pero jugador de rol en Minnesota, costó 4 primeras rondas y dos swaps, más de lo que se pagó en activos de draft por Donovan Mitchell, tres y dos respectivamente. Precios similares a Harden rumbo a Brooklyn o Anthony Davis para los Lakers. Pero cada ronda es distinta y cada pick tiene su propia historia.
Por Mitchell, a día de hoy, de las tres rondas y dos swaps que se dieron, se ha conseguido hasta la fecha a Liam McNeeley y el intercambio de este año no se hará, ya que el pick de Utah ya es peor que el de los Cavaliers. Por Mikal Bridges han logrado, hasta la fecha, a Nolan Traore, Ben Saraf y Adou Thiero (al que convirtieron en dos futuras segundas rondas), todos este año. Suena peor hacer una lista de los nombres que decir cinco primeras rondas y un swap. Porque en el momento en el que se usa el pick, pierde todo el valor.
El problema de las rondas es la imprevisibilidad de la NBA como entidad, y el trade de Paul George es el ejemplo más claro. Sam Presti no se imaginaba que los Clippers iban a ser lo que son ahora al conseguir a Paul George en 2019, y aun así, el resultado no es tan increíble como parece al decirlo. Los Thunder lograron cinco rondas (2021 vía Miami, 2022, 2024 y dos de 2026, propia y Heat), además de dos intercambios (2023, 2025) y por ahora, ninguna es top-10. Eligieron a Jalen Williams en 2022, y solo con eso debería valer, al juntar a Shai y JDub, pero el resto de nombres son Tre Mann, Dillon Jones, el pick de Thomas Sorber y el pick de 2026.
En 2023 no hicieron el swap, el de 2025 lo mandaron a Sacramento por otra primera ronda de 2027. Y por cierto, y no se recuerda tanto, los Thunder enviaron el pick que este año se ha convertido en Yanic Konan Niederhäuser. El suizo ha jugado más que Topic, Sorber y Barnhizer, las elecciones de Oklahoma de 2024 y 2025. Evidentemente, la ganancia de los Thunder es histórica, y solo el anillo del año pasado ya vale la pena, pero, sobre el papel, parece más que simplemente Shai, JDub y el pick de 2026 (y lo que hayan podido invertir a futuro).
Hay tres maneras de ver el traspaso de Paul George, eliminando a Gallinari de la ecuación (porque su rol era completar salarios). Tú eliges, pero son lo mismo.



