#194 La hoja de ruta de los Celtics es dramática: no se puede competir hasta 2028
Salir del impuesto de lujo invita a pensar que en las oficinas de los Celtics hay un plan. Uno no muy ilusionante para los aficionados de Boston, por degracia.
Hoy es lunes de newsletter gratis, y tenemos que hablar de algo muy importante. Algo que lleva meses rondándome la cabeza y que esta semana parece que se ha confirmado. Sí, ayer fue la Super Bowl, con la derrota de los Patriots, el recital de Bad Bunny y más cosas que no estoy seguro de que vayan a pasar porque esto lo estoy dejando programado el domingo a la mañana, viendo la somanta que le está metiendo New York a los Celtics. Pero lo importante no es la NFL, ni siquiera el mercado NBA. Lo importante es el futuro de los Boston Celtics, y ahora mismo, hay motivos para estar preocupados.
Brad Stevens ha sido uno de los ejecutivos que más se ha movido esta temporada, desde julio, cuando empezó el año NBA. ¿Lo ha hecho para reforzar al equipo? Sí, pero no. El objetivo principal ha sido, progresivamente, salir del segundo apron, salir del primero y, por último, algo que logró el jueves, salir del impuesto de lujo. Lo dije en junio, lo repetí en octubre cuando se empezaron a acercar y lo mantengo hoy: no me gusta que los Celtics hayan tomado esa dirección, por lo que implica a medio plazo. Pero aquí estamos.
Y sobre ello, sobre las maniobras de Brad Stevens y hacia dónde van los Celtics, vamos a hablar hoy.
Primero, el contexto. Tras caer en semifinales de conferencia ante los New York Knicks, con la lesión de Jayson Tatum como agravante al sinsabor, Boston tuvo que resetear por completo el proyecto que ganó el anillo de 2024. De aquel núcleo de ocho se iban a quedar la mitad disponibles, más Pritchard. Han salido Porzingis, Horford, Kornet y Holiday, y uno de ellos, Jayson Tatum, supuestamente no disputará un minuto en toda la temporada. No fue un proceso de un día para otro, mucha labor se avanzó en el mes de julio, aunque fue finalmente el jueves que se acabaron de finiquitar las cuentas del equipo.
Los Celtics, que arrancaron el año con $232.8 millones en salarios y que empezaron la temporada con $199.9, están por debajo del impuesto de lujo. Han limpiado $45 millones en sueldo y unos $325 millones en el impuesto de lujo más la multa por el hecho de ser repetidor. ¿Cómo lo han hecho? Principalmente, así.
7 de julio: Kristaps Porzingis por Georges Niang y una segunda ronda.
7 de julio: Jrue Holiday por Anfernee Simons.
7 de julio: firma a Luka Garza, Josh Minott, Chris Boucher por el mínimo de veterano
7 de julio: dejas salir a Al Horford y Luke Kornet como agentes libres
6 de agosto: Georges Niang por RJ Luis, jugador en contrato two-way.
En un mes convirtió el sueldo de Porzingis ($30.7 millones) en $0.
5 de febrero: Anfernee Simons por Nikola Vučević
En seis meses convirtió el sueldo de Jrue Holiday ($32.4) en los $21.5 que cobra Vucevic.
5 de febrero: Josh Minott, Chris Boucher y Xavier Tillman por cash considerations.
Desde el primer día dije estar en contra del mero hecho de salir del impuesto de lujo únicamente por el hecho de ahorrar dinero, para satisfacer al dueño. Entendía salir del segundo apron por motivos deportivos, incluso bajar los salarios dentro de una racionalidad, pero nunca salir del lujo. Solo había un caso en el que lo podía encontrar apetecible: si te han prometido que al evitar una multa este año, te van a regalar un cheque en blanco el próximo curso para construir la plantilla de tus sueños.
Pero por desgracia para el aficionado verde, tengo malas noticias. Terribles, si me apuras, porque estamos al otro lado del espectro. Salir del impuesto de lujo este año invita a pensar que el objetivo para el año que viene es quedarse otra por debajo del umbral del lujo, mantener el mismo equipo sin hacer cambios, no ser agresivos ni pelear por construir una mejor plantilla y luchar por el anillo, más allá de recuperar a Jayson Tatum. Que, bajo mi punto de vista, en esta NBA actual, no es suficiente.
¿Hacia dónde van los Celtics?
Aquí empieza, a mi juicio, el principal problema de los Celtics. No lo que han hecho, sino lo que van a hacer. Lo que se siente que es la hoja de ruta y el principal motivo por el cual yo siempre he estado en contra de salir del impuesto de lujo. Porque una vez bajas del impuesto de lujo, tienes la mitad de la tarea hecha, pero te falta completarla. Vamos a explicarlo bien.
En la NBA existe un concepto llamado impuesto de lujo, una multa para los equipos que superan un determinado umbral salarial. Es una sanción económica únicamente, pagar una penalización. Pero también existe otro concepto peor: el tax repeater. ¿Qué significa eso? Que si un equipo ha pagado el impuesto de lujo en al menos tres de los últimos cuatro años (incluido el año actual), se le aplica una tasa aún más alta por reincidente. Desde este año, además, las sanciones son más duras. Lo explico al detalle en el Diccionario NBA. Este dato es importante: es a final de temporada cuando se establece si eres equipo de impuesto de lujo o no.
Boston pagó el impuesto de lujo en 2023, 2024 y el curso pasado, 2025, por lo que este año, en caso de tener que pagar una multa, se le consideraría repetidor, y eso duele, sobre todo si no compites por el anillo. ¿Cómo se reinicia la cuenta para no ser considerado repetidor? No estar por encima del impuesto de lujo en dos temporadas de cuatro. Este año lo han conseguido, pero todavía tendrán que hacerlo al menos una vez más para evitar esa sanción extra. Y la sensación es que vamos directos hacia ahí. Especialmente cuando tienes un propietario nuevo que ha comprado la franquicia teniendo que pedir créditos, ayuda a fondos de inversión masivos y cuyo net worth no compite con el de los propietarios más ricos de la NBA.
Lo que nos lleva al supuesto plan de los Celtics para los próximos tres o cuatro años. Y podemos incluso intuirlo año a año.
A día de hoy, los Celtics manejan unos 18 millones de espacio respecto al impuesto de lujo para el próximo año, con tres huecos libres en la plantilla, asumiendo que mantengan su pick de primera ronda. La idea más lógica sería cubrir esos huecos con contratos mínimos, al menos dos, tres si sale mal el tema de Amari Williams, que no está garantizado. Una plantilla muy barata en el banquillo, y donde la mayoría de la masa salarial sea entre Tatum, Jaylen, White, Hauser, Pritchard, escalas rookies para Baylor Scheierman y Hugo, más el contrato de Nikola Vucevic, al que hay que renovar sí o sí.
El resto, los nombres que queráis: Minott, Isaiah Thomas, vuestro colega Juan, da igual. Todo contratos por el mínimo, otra vez. ¿Por qué? Porque la mayoría de los 18 millones son para Vucevic, al que tienes que firmarle un contrato de dos años por algo así como 30x2 (14 y 16, por ejemplo). Es importante esa segunda temporada, así sea no garantizada o solo una parte, porque el montenegrino es una pieza clave para el plan de 2028. Toda la temporada con ese proyecto, igual moviendo una pieza de mínimo por otra o cambiando a Hauser por alguien más interesante, pero sin esperar fuegos artificiales de los Celtics para la próxima temporada.
El objetivo real es quedarse por debajo del impuesto de lujo, resetear la cuenta para no ser repetidor y ya en 2027/28, estar en situación de volver a competir. Ese verano, el de 2027, ya puedes irte otra vez por encima del impuesto de lujo: renuevas a Walsh, Queta, Amari Williams, Garza (si es que siguen en Boston) y, lo más importante, traspasas a Vucevic. Al estar por debajo de los aprons, puedes agregar salarios (Vooch + Hauser serían unos $25 millones, por ejemplo) para lograr otra pieza importante. O incluso mover a Derrick White de 34 años. Lo único malo es que has de quedarte por debajo del segundo apron para liberar el pick de 2032 (y poder traspasarlo).
Y es en ese 2028 y en adelante cuando puedes competir. Te haces una plantilla tan cara como quieras, insisto, sin superar los $234 millones que serán el segundo apron, y rodeas a Tatum y Jaylen con jugadores de nivel para volver a pelear por el anillo. Como hiciste desde 2023 hasta 2025. Con la diferencia de que ahora tendrán 30 y 31 años cuando lleguen las finales y habrás tenido que tirar a la basura una de las temporadas con ambos en su prime, y que es mucho más complicado construir un roster de nivel porque han limitado las herramientas para mejorar los equipos entre las plantillas más caras.
Es triste, pero esta es la nueva NBA. Consecuencias de un CBA muy duro, con aprons, y con un impuesto de lujo que penaliza todavía más. Aunque hay una alternativa a todo esto aunque no sé si estamos preparados para esta conversación:



