Se acabó el caso Kawhi Leonard. La investigación de la NBA del supuesto escándalo de evasión del salary cap por parte de Los Angeles Clippers, Steve Ballmer y el jugador ha terminado, por fin. Once meses de análisis, 14 capítulos de Pablo Torre y un traspaso más tarde, hay una resolución oficial y un castigo para los involucrados. Watchell, Lipton, Rosen & Katz, el bufete que ha llevado la investigación, ha realizado 73 entrevistas a 60 personas, más de 200.000 documentos revisados y publicado un informe final de 36 páginas en su página web, disponible para el aficionado1.
La NBA considera que los Clippers fueron responsables de iniciar oportunidades de ingresos extras para Kawhi Leonard con cuatro empresas distintas: Aspiration, Daktronics (las dos que ya sabíamos), Boingo Wireless y Lockton Insurance. Además, la franquicia facilitó esos acuerdos invitando a firmar patrocinios con el equipo a cambio de esponsorizar también al jugador. Otro punto relevante, y lo será cuando hablemos de Kawhi, es que han encontrado que los Clippers pagaron gastos personales del jugador y su familia, y que nunca fueron devueltos, algo totalmente ilegal en el CBA. Por último, se les ha acusado de no haber reportado las proposiciones del entorno de Kawhi a través de su tío y haberlo ocultado pese a haber sido investigado previamente por la propia NBA en 2019.
La sanción es enorme, al menos en cantidad. A los Clippers les quitan cinco primeras rondas, desde 2029 hasta 2033, además de una sanción económica a la franquicia de $30 millones, la más grande nunca vista en la NBA. Intuimos que la pagará Steve Ballmer, al que fuerzan a estar un año lejos de las actividades del equipo. Otros dos trabajadores de la franquicia, Gillian Zucker y Lawrence Frank, estarán suspendidos de empleo y sueldo durante un año y un año y medio, respectivamente. La primera por ser responsable directa de los acuerdos, el segundo por aprobar gastos que Kawhi y su familia deberían haber devuelto. Los Clippers, además, estarán sujetos a un programa de vigilancia por cinco años, mismo tiempo en el que Uncle Dennis no podrá tener ningún tipo de relación con la NBA, franquicias o jugadores. Y la parte que más chirría, a Kawhi Leonard le han caído únicamente $700.000 que tendrá que devolver a la liga.
La NBPA ha asumido la sanción y aceptado las consecuencias para el jugador, normal por otro lado, y Kawhi ha hecho un comunicado en Instagram aceptando el castigo y pensando ya en su mudanza a Toronto. En el texto, por cierto, ha dejado una frase que me parece histórica como excusa y que he añadido desde ya a mi uso diario. “Acepto la responsabilidad por los errores de juicio de personas de mi círculo cercano”, cargando un total de cero unidades de culpa por lo malo que se hizo, y solo por fiarse de su tío. Los Clippers sí que han emitido un comunicado más duro donde “rechazan vehementemente” el resultado de la investigación y que van a pelearlo por todas las vías posibles, algo que contradice el comunicado de la NBA, que asegura que son finales y vinculantes en todas las partes.
A nivel deportivo, los próximos días, una vez pase el tornado en Toronto (literal, tenemos alerta de tornado en Toronto ahora mismo) se podrá desencallar el traspaso de Kawhi por los Raptors, mandando a Los Angeles a Brandon Ingram, Gradey Dick y un par de primeras rondas. Los Clippers entran en una fase de virtual desaparición competitiva, sin estrellas, sin activos y sin rondas de draft para poder construir un proyecto al menos hasta bien entrada la próxima década. Aunque hay que destacar que a los Clippers les quitarán cinco primeras rondas, pero al mismo tiempo les han permitido traspasar a Kawhi por dos primeras, recuperando el 40% de lo que pierden.
La sanción
No sé cómo explicarlo, pero aun sabiendo y entendiendo que la sanción es inmensa, no me parece suficiente castigo.
Habiendo leído el reporte al completo, siento que Pablo Torre nos contó un 15% de la historia y ya con eso me parecía grave. Pero el documento añade detalles, correos, mensajes y cifras nuevas, y solo nos falta una foto de un maletín lleno de dinero de parte de Ballmer dirigido al propio Kawhi.
Recordemos que a los Clippers se les acusa de haber pagado más de $60 millones a Kawhi Leonard por debajo de la mesa o a través de terceros para conseguir que dejara Toronto, aunque todo empieza unos meses más tarde. No solo eso, sino que según el reporte del bufete, han intentado de todas las maneras posibles torpedear la investigación. Primero mediante el uso de su departamento legal para retrasar o frenar la investigación, y segundo en la persona de Gillian Zucker, la presidenta de operaciones y epicentro de todo lo malo, que en varias ocasiones dio declaraciones inconsistentes con documentos que el bufete ya tenía o declaraciones de otros entrevistados. Por eso su sanción es mayor que la de Frank, por ejemplo.
También que los Clippers ya cometieron un crimen similar en 2015, con DeAndre Jordan, por el que fueron sancionados con $250,000 o que se hayan creído más listos que el resto de la NBA. El CBA prohíbe que un equipo tome la decisión de presentar un jugador a una empresa (introducción afirmativa) con el objetivo de generar más dinero para el deportista, pero sí puede hacerlo en respuesta a una propuesta de negocio del patrocinador (introducción responsiva). Si Aspiration pregunta por Kawhi, los Clippers pueden hacer de puente, pero no tomar la iniciativa. El argumento de la defensa es que Dennis Robertson quiso hacer acuerdos, desde 2019 además, por lo que los Clippers actuaron en respuesta; la única diferencia es que la petición no vino de la empresa, sino del entorno del jugador.
¿Qué tiene de malo que quieran ayudar a Kawhi Leonard, pobrecito, que solo cobra unos 45 millones de dólares al año? ¿O hacerlo mediante un supuesto vacío legal, que no ha sido tal?. El problema, según la investigación, es que los emails de presentación se hicieron siempre simulando una respuesta al interés de la empresa, construyendo una posible coartada. Como si supieran que estaban haciendo algo mal. El tema, y lo vamos a ver ahora, es que han hecho muchas cosas mal, muchísimas. Porque esto no es algo improvisado, es un plan de casi un lustro de duración con el beneplácito de miembros de la organización y que atenta contra la integridad de la NBA al completo.
Lo que NO sabíamos
Vamos ahora a repasar todo lo que dice el informe que no sabíamos. Y empezamos en julio de 2019, cuando Kawhi firma el primer contrato con los Clippers. Para entonces, Uncle Dennis ya había pedido dinero, acciones, aviones y apartamentos de manera ilegal; meses después, volvió a insistir en que esperaba que los Clippers le ayudaran a conseguir unos $10 millones al año para Kawhi, algo que le comunicó a Lawrence Frank, Zucker y al propio Steve Ballmer. Y aquí empieza un plan para “cumplir su promesa”, en palabras de Zucker sobre el propietario de la franquicia. Primera red flag.
En junio de 2020, en plena pandemia es cuando Zucker hace las presentaciones con tres empresas: Daktronics, Boingo y Lockton Insurance. Esos mismos días, se crea la empresa KL2 LBS LLC de la que son miembros Kawhi y su tío, Robertson. Un mes más tarde, en el mismo día, Kawhi firmó dos acuerdos de patrocinios con dos de las tres empresas, y para agosto firmaría con la otra. En mitad de la pandemia, sin NBA, Kawhi firmaba tres acuerdos publicitarios con tres empresas que los Clippers le habían presentado un mes antes y para las que, casualmente, había creado una empresa en las semanas anteriores. Pablo Torre se ha quedado corto con todo lo que nos contó.
Los acuerdos, además, fueron firmados por empresas que no tenían patrocinios con otros deportistas ni por acuerdos por valores cercanos a lo que se le dio a Kawhi Leonard, y como veríamos después con Aspiration, exigían el mínimo trabajo por parte del jugador. Ninguno fue anunciado, pero en total, Kawhi Leonard se llevó $18 millones, que entraron en su cuenta justo un año después, en agosto de 2021. Hay un detalle más: para cuando empezaron a negociar con Kawhi, ninguna de las tres marcas tenía un acuerdo con los Clippers, pero todas ellas estaban negociando para ofrecer un servicio a la franquicia o para el nuevo pabellón, ya sea telecomunicaciones, seguros o el videomarcador.
Casualmente, todas consiguieron un acuerdo de consultoría con la franquicia por el que dos de ellas recibieron un pago de $10 millones por adelantado. La tercera recibió $2 millones el día después de que le pagaran a Kawhi. No es más ilegal porque no se puede. Y me falta mencionar que Zucker tenía relación personal con dos de las empresas: en una, su marido era presidente del consejo de administración durante el periodo de los acuerdos, y además tenía una relación laboral de 30 años con el consejero delegado. En otra, Zucker tenía una relación personal de larga duración con el presidente de la empresa y ella misma lo recomendó en varios correos electrónicos.
Un ejecutivo entrevistado aseguró que los Clippers habían pagado por algo que solían hacer gratis, que su empresa no era de consultoría y que no solían recibir dinero por adelantado. Lo mismo con Daktronics. Cuando la franquicia le anunció a la marca de tecnología que eran los favoritos para encargarse del videomarcador del nuevo Intuit Dome, pidieron una devolución de gasto como favor, un arreglo. Y aparece otra vez la figura de Zucker para proponer, casualmente, un acuerdo de patrocinio con Kawhi como posibilidad. Daktronics consideró que no hacerlo podía poner en riesgo el negocio con el pabellón de los Clippers y aceptaron pagarle seis millones en dos años, que finalmente fueron ocho tras una petición de la franquicia por invertir más dinero en Leonard.
Tenemos claro que los Clippers contactaban con una empresa para que esta le pagara a Kawhi Leonard, y luego firmaban un acuerdo con dicha empresa para que ellos mandaran el dinero. De hecho, en varios casos la franquicia no exigía nada a la marca, simplemente un acuerdo comercial de consultoría como humo. Es, literalmente, lo que entendemos por salary cap circumvention. El bufete, en la página 21 del reporte, asegura que es algo que todavía están investigando y buscan corroborar.
Caso Aspiration
Todo lo que he contado hasta ahora es antes de presentar a Kawhi Leonard a los representantes de Aspiration, la empresa que inició todo esto. La historia es más o menos como la contó Pablo Torre, con el añadido de que el nombre de Zucker aparece siempre. Ella se reúne con Sanberg, ella propone el acuerdo con Kawhi, ella recibe los mails de Aspiration y hace de puente con un agente. Pero es grave, mirad. El 27 de octubre de 2021, Sanberg le dice que quiere un acuerdo con Kawhi, pero según la trabajadora de la franquicia, ella le dijo que no podía ayudarle al ser ilegal por el CBA. El tema es que los mails dicen lo contrario, que la comunicación siguió entre ellos.
Zucker recomienda un agente de negocios para hacer un primer borrador del acuerdo y al día siguiente ya hay un email con la oferta, cifras y duración (5 millones en cash, 7 millones en acciones al año por cuatro años). El problema es que ni el agente ni su equipo, ni nadie en Aspiration han asumido que las cifras fueron idea suya, por lo que todo apunta a que ella es la responsable de crear este acuerdo. Empiezo a pensar que es la mano derecha de Steve Ballmer para ejercer el mal. El resto del proceso es similar a las otras empresas, un mail de presentación donde finge que responde a la empresa (y por cierto, Mitch Frankel, el agente de Kawhi está metido hasta las trancas también).
Como en los otros tratos, los entrevistados han declarado que el acuerdo es inusual por las cifras, muy altas, por no ser anunciado públicamente ni ejecutado, lo que nos explicó Pablo Torre. Pero sabemos que el rol de los Clippers fue mucho más que actuar como mero presentador de jugador y empresa, que fueron la gasolina del trato, por mucho que Steve Ballmer dijera lo contrario en la famosa entrevista con Ramona Sherbourne en ESPN. En las oficinas de Aspiration, por cierto, se sorprendieron por el acuerdo pero según un mail, “Sanberg dijo que los Clippers han prometido incrementar lo que nos pagan para ir en línea con lo que pagamos por este tío”. No suena sospechoso casi.
Sanberg ha confirmado que originalmente los Clippers iban a pagar $7 millones para reducir la huella de carbono del Forum, el pabellón que Ballmer compró años atrás. Es la misma cifra que Kawhi Leonard se llevaba en efectivo de Aspiration. Y aquí se puede vincular directamente el silencio de Aspiration con el dinero de los Clippers. Cuando parece que el acuerdo entre el Forum y la empresa no va a cerrarse, Sanberg amenaza por escrito a varios trabajadores de la franquicia con romper el acuerdo con Kawhi y Robertson. ¿Qué pasó? El propio Steve Ballmer aprueba personalmente que el contrato se mantenga, el Forum le paga a Aspiration y ellos a Leonard. Todos felices.
Kawhi y el sindicato
El tema real aquí es que a Kawhi se le ha sancionado únicamente con $700,000 por lo que se considera improper benefits. Significa que los Clippers pagaron gastos personales del jugador, familia y entorno durante su tiempo con la franquicia y que este nunca los devolvió. ¿Pasó una vez? ¿Quizá dos? Centenares de instancias, dice el reporte, en las que el equipo pagó por vuelos, hoteles, regalos o entradas sin reducir el valor de esos productos del salario de Kawhi Leonard (como dicta el CBA). Y dice: “aunque el importe es una fracción del dinero recibido por el jugador con los acuerdos mencionados, igualmente era una cifra sustancial”. Esta es la parte que más incrimina a Lawrence Frank, por cierto, al que etiquetan como un mensajero.
Pero la sanción es minúscula. No le han anulado el contrato porque no hay evidencia de que haya firmado este contrato por los acuerdos extra, pero el documento nos dice que se fue a los Clippers porque fueron los únicos que aceptaron los $10 millones que Dennis Robertson pedía desde el primer día. Toda la etapa de Kawhi en Los Angeles es una mentira del CBA, y por el camino se ha llevado decenas de millones de dólares que no va a devolver. Evidentemente la NBA no quiere enfadar a la NBPA, quiere que pague el castigo el verdadero culpable, quien acepta las condiciones y crea el vínculo, y además quien puede pagarlo sin dejar de ser uno de los más ricos del mundo2. Pero no hacer enfadar al sindicato.
Si la NBPA no aceptaba la sanción, el caso acababa en arbitraje y podría haberse alargado otros 11 meses, si no más. Además, corrían el riesgo de abrir una caja de Pandora al empezar a investigar los acuerdos de marketing de cada jugador con los patrocinadores de sus franquicias, algo que hemos visto toda la vida. En el momento en el que los Clippers traspasaron a Kawhi aceptaron la derrota, moral y legal, y entran en un territorio de deriva por el desierto, pero dejan libre al jugador de tener que sufrir las consecuencias disciplinarias de haber cometido el mayor crimen del CBA, palabras del propio Adam Silver. Lo que demuestra, confirma y refuerza que la liga es de los jugadores. El dinero se lo llevan otros, pero el poder lo tienen ellos.
Gracias por leer hasta el final. Si te ha gustado, te recomiendo suscribirte o compartir el contenido con tus amigos, familiares o en redes sociales. Muchas gracias y hasta la próxima.
He buscado la cifra, la sanción para Ballmer es como si me multaran entre $176 y $231 CAD (he tenido multas de parking más caras).





