HISTORIA NBA | La década de los 2000: la NBA se abre al mundo
El sueño de David Stern por fin se hizo realidad en la década que sirvió para olvidar a Michael Jordan con una liga global.
Hoy sigue una serie de artículos sobre la historia de la NBA, aprovechando la pausa del All Star y que estaré de viaje. Repasaré década a década lo que ha sucedido en los 80 años que lleva la NBA vigente.
En la década de los ochenta, Larry Bird, Magic Johnson y David Stern consiguieron que la NBA se convirtiera de una liga próspera, un producto atractivo para el público y una competición con una capacidad de crecimiento inimaginable. Para los noventa, aparece la figura de Michael Jordan y la NBA llega al planeta entero, desde Méjico hasta Australia. Con el nuevo siglo sucede lo contrario: por primera vez el mundo llega a la NBA. La liga empieza a recoger los frutos de años de exportación.
En 1997 había solo 21 jugadores considerados internacionales en la NBA, una cifra ligeramente superior al cinco por ciento. Para final de 2009, la cifra superaba los 70 jugadores y el 15% de miembros en rosters NBA. En la primera década de siglo, David Stern y el resto de las oficinas de la NBA consiguen abrir las puertas de la NBA al talento de todo el globo, y el resultado no puede ser mejor.
Dirk Nowtizki, Pau Gasol, Tony Parker, Steve Nash, Yao Ming, Manu Ginobili, Peja Stojakovic. Andrei Kirilenko y muchos otros se convierten en protagonistas de la mejor liga del mundo entre 2000 y 2009, aunque algunos fueran drafteados antes. Premios individuales como los MVP de Dirk y Nash, o los MVP de las NBA Finals de Parker, hasta una lista de ganadores de anillos (Pau, Parker, Manu, todos en repetidas ocasiones). Hasta 2000, solo una vez el mejor jugador del mundo había sido nacido fuera de Estados Unidos: Hakeem Olajuwon.
Con la llegada de talento internacional, era momento de abrir el debate.
El dominio del Oeste
Durante la era de dominio de Michael Jordan, la conferencia Este se llevó ocho de los últimos diez anillos si sumamos a los Pistons; para los 2000 la tendencia iba a cambiar por completo. En los primeros diez títulos, el Oeste levantó siete. O por ser más exactos, entre Los Angeles Lakers y San Antonio Spurs levantaron siete. La tiranía que Spurs y Lakers sometieron a sus rivales fue tan agresiva como preciosa de presenciar. Solo una vez, en 2006, permitieron que otra franquicia llegara a luchar por el anillo, los Mavericks de Nowitzki.
Seis veces se enfrentaron entre ellos por el camino a las NBA Finals en la era Phil Jackson y Greg Popovich, con cuatro victorias para Lakers y dos para San Antonio. Entre 1999 y 2005 se llevaron todos los anillos disponibles a excepción de 2004, cuando los Pistons pudieron volver a la cima tras 15 años de espera. Pero la tiranía impuesta por Spurs y Los Angeles puso en firme a la NBA. Dos dinastías con jugadores de leyenda. Dos maneras muy diferentes de ganar, igual de válidas. Igual de efectivas.
Los Lakers empezaron la década con un golpe de magia. Antes del inicio de la temporada 1999/00, Phil Jackson fue contratado como nuevo entrenador de la franquicia angelina. Jackson venía de ganar seis anillos con Chicago y estaba listo para iniciar una nueva aventura tras una temporada de descanso. El resultado fueron tres anillos seguidos para los Lakers de Kobe y Shaq, el mejor jugador de la NBA. Un MVP y tres MVPs de las finales lo avalan, y solo el ego de ambos rompió una pareja hecha para dominar.
Fueron solo tres seguidos, desde 2000 a 2002, pero podían haber sido muchos más. En 2003 se quedaron por el camino, perdiendo ante San Antonio en segunda ronda. Desde los Celtics de los 60 nadie ha ganado más de tres anillos consecutivos. Para 2004, a la mejor pareja de la liga se unió Gary Payton y Karl Malone, dos leyendas de la NBA buscando su primer anillo, pero ni con todos ellos pudieron volver a ganar. Los Pistons de Chauncey Billups, Ben y Rasheed Wallace se llevaban el anillo en cinco y más importante, forzaban una reconstrucción en Los Angeles. Tras las finales, Shaq ponía rumbo a Miami, Phil Jackson dejaba su cargo para escribir un libro y Gary Payton era traspasado hasta acabar en Boston. La dinastía se acababa pronto.
Y era el turno de San Antonio. Del equipo que ganó el anillo en 1999 quedaban piezas importantes, especialmente Tim Duncan, David Robinson y Steve Kerr, además de todo el staff técnico. Las llegadas de jugadores como Tony Parker, Manu Ginobili, elegidos con rondas bajas del draft, o Stephen Jackson, Danny Ferry y Bruce Bowen, fichas de fondo de armario en otros proyectos que llegaron para ser importantes en Texas, cambiaron la cara del equipo. El premio llegó en la última temporada de David Robinson como jugador profesional.
En 2003, los Spurs eran no solo los máximos favoritos a llevarse el título a mitad de temporada, si no el mejor equipo de la liga. Nadie aprovechó mejor las ausencia de compromiso en el vestuario de Los Angeles. Tim Duncan fue MVP, All NBA, All-Defense y se llevó el MVP de las Finales, siendo el noveno jugador en la historia en conseguir el doble MVP (Shaq fue el último en 2000). Era el segundo anillo de San Antonio tras 1999 y la confirmación de que el proyecto de Greg Popovich iba para largo.
Repetirían dos años después, ahora ya con Tony Parker y Manu Ginobili asentados como estrellas de la NBA. El francés se convertía en el primer MVP de las Finales extranjero el mismo año que Steve Nash conseguía el primer MVP de la temporada regular para un jugador que no nació ni jugó para Estados Unidos (Hakeem Olajuwon, nigeriano de origen, jugó con USA). El tercero y último en la década, fue en 2007. El rival, unos Cavaliers jóvenes e inexpertos con un chico que apuntaba maneras: LeBron James.
El Rey aterrizó en la liga en el draft de 2003, debutó en Octubre del mismo año y para su tercera temporada ya rozaba el MVP. Y solo era el principio de una historia que 23 años más tarde sigue viva.
La llegada del Rey




