La mafia Klutch: juicios, promesas, chantajes y millones de dólares (parte I)
En poco más de una década, Klutch ha pasado de ser la agencia de LeBron James a convertirse en la más poderosa de la NBA. Pero su crecimiento está acompañado de conflictos, acusaciones y enemigos.
El planeta entero, incluso mi madre, se ha enterado de que LeBron James ha dejado Los Angeles y jugará la próxima temporada en Philadelphia. Es la noticia del año en la NBA, el movimiento más importante del verano, pero no el último que han hecho los Sixers. Esa misma semana, para hacer hueco a LeBron y Kentavious Caldwell-Pope, cortaron a Dalen Terry y movieron a Johni Broome a los Clippers. Prefirieron quedarse con Jabari Walker y Justin Edwards, pagaron con un pick de segunda ronda de 2027 y dejaron la plantilla virtualmente cerrada en Philly. Lo que me parece destacable, por encima del buen verano que los Sixers han hecho, es que LeBron, Walker, Edwards y KCP tienen una cosa en común que el resto de jugadores no: están representados por el mismo agente, la misma agencia. Y los dos que se van de Philly, no.
Bienvenidos al universo Klutch, un mundo diseñado por Rich Paul y donde los Philadelphia 76ers son ahora el epicentro de una telaraña de intereses, conexiones y preferencias.
En el vestuario estarán, además de los cuatro mencionados, Tyrese Maxey y Nick Nurse, el entrenador del proyecto, también Klutch. Tras tres años en Philadelphia, esta temporada por fin consiguió ganar una serie de playoffs antes de ser barrido por el campeón en semifinales. Y mientras veía cómo Daryl Morey era cesado, su cargo se mantuvo estable. ¿Tener a un entrenador de la misma agencia que LeBron James era algo que podía ayudar a que el Rey tomara la decisión de mudarse a Philadelphia? Nunca lo sabremos, aunque yo personalmente lo sospecho. Pero Shams Charania aseguró que Nurse fue el único entrenador con el que LeBron habló durante el proceso de decisión, y eso ya no es casualidad. Ni con Spo ni con Kerr.
Nick Nurse es uno de los cuatro entrenadores1 representados por Klutch, junto con Mitch Johnson, Doug Christie y Ty Lue. Poco a poco, la agencia va ganando peso también en los banquillos, donde ya controla tres equipos clave. Aunque la llegada del que fuera campeón en Toronto, el primer entrenador de su lista, fue algo convulsa. Todavía representado por WLM Sports tras el título de 2019, fueron estos los que negociaron la extensión de contrato por cuatro años y $32 millones en Canadá, pero antes de firmar el acuerdo con la franquicia, Nurse pidió que no trabajaran más juntos. Cuando se hizo oficial el contrato, el entrenador se negó a pagar la comisión e incluso a declarar las cifras del trato. Unos meses después, Nurse firmó con Andy Miller, agente de Klutch.
El caso llegó a los tribunales en 2021 y se acabó liquidando mediante un acuerdo monetario extrajudicial, con los detalles confidenciales. WLM y Warren LeGarie, el anterior agente, retiraron los cargos y Nurse pudo seguir su carrera sin la mancha en el historial, ahora sí, de la mano de Andy Miller y Klutch.
Una década de influencia
Si hay un agente de representación en el mundo NBA conocido por cualquier seguidor de la liga, ese es Rich Paul. Hace mucho tiempo que dejó atrás la etiqueta de mejor amigo de LeBron James hasta convertirse en la referencia entre los agentes del baloncesto. Maneja la carrera de James, pero también la de Anthony Davis, Draymond Green, De’Aaron Fox o Darius Garland, entre otros. En su cartera cuenta con contratos por valor de casi dos mil millones de dólares en los próximos cinco años, y todavía falta por solucionar el futuro de Peyton Watson. Solo este curso, los 41 jugadores representados por él moverán $630 millones, según el ranking de HoopsHype, cifra que le sitúa como líder por delante de Jeff Schwartz por primera vez en su carrera. Y la sensación es que no va a cambiar a corto plazo.
Estar representado por Klutch tiene unas ventajas que muy pocas agencias pueden replicar. Creada en 2012 por Rich Paul tras dejar Creative Artists Agency, donde trabajaba como mano derecha de Leon Rose, la agencia nació alrededor de la figura de LeBron James. Con tiempo y experiencia, sumado al poder de atracción del entonces jugador de Miami Heat, las figuras iban llegando a Klutch, que se convertía en una opción real contra las habituales CAA, Excel o WME, las grandes del mercado. Ben Simmons (2016), Anthony Davis (2018) y Draymond (2019) fueron los primeros grandes nombres en dar el salto, algunos desde el draft, como el australiano, y otros dejando su anterior agencia. Siempre con un motivo detrás, ya sea buscar un máximo o un traspaso a otro destino.
Las formas nunca fueron las mejores a la hora de atraer el talento, aunque el caso de Simons sigue siendo el más interesante: su hermana trabajó en el departamento de marketing de Klutch desde 2014, por lo que la decisión fue muy fácil para el jugador. Otros fueron llegando: Trae Young, De’Aaron Fox o un Anthony Edwards2 que entró en la NBA como representado de Klutch, aunque dejó la agencia en 2023. LaVine, Fred VanVleet, Jerami Grant o Dejounte Murray han sido otros beneficiados por estar bajo el paraguas de Klutch, aunque la protección de la agencia va más allá de aquellos jugadores que son o pueden ser All-Star. Porque el sistema de trabajo de Klutch tiene un impuesto de lealtad que beneficia a todos sus jugadores, sobre todo los mejores pero sin olvidar los del fondo de armario.
Hay un espejo para los Sixers de esta temporada: los Lakers de LeBron. En la época de Bron en Los Angeles, por el vestuario del Staples pasaron Kentavious Caldwell-Pope, Anthony Davis, Montrezl Harrell, JR Smith, Dion Waiters, Talen Horton-Tucker, Ben McLemore, Kendrick Nunn, Lonnie Walker IV, Troy Brown Jr., Juan Toscano-Anderson, Bronny James, Jarred Vanderbilt, Markieff Morris, Tristan Thompson (y Darius Bazley jugó la Summer League de 2025). Si eso no es buscar lo mejor para tu agencia, para tus jugadores, pocas cosas se me ocurren más atractivas a la hora de elegir representante que pensar en unirte a la familia Klutch. Pero la realidad es que es muy difícil alimentar a tantas bocas, mantener a tantos jugadores felices. Sobre todo si Rich Paul quiere salir siempre en la foto.
Rich Paul contra el mundo
Su estilo, eso sí, no es para el gusto de todos y, como casi todo lo bueno en la vida, la gente suele cansarse de ello. El pasado mes de enero, ESPN publicó un reportaje en profundidad sobre la situación estructural de los Lakers como organización, con el foco en Jeanie Buss. Para entonces se acababa de anunciar la venta de la franquicia y varias fuentes aprovechaban para filtrar mil y una historias sobre la familia Buss. Una, la que nos incumbe, la relación real entre los Lakers y Klutch. Según Baxter Holmes, “Jeanie se quejaba en privado del desmesurado ego de James y del control manifiesto que él y Klutch Sports ejercían en ocasiones sobre la organización”.
Tienen validez los sentimientos de Jeanie cuando se filtró que en 2019, Rich Paul acudió a Adam Silver para quejarse sobre el rol de Luke Walton como entrenador de los Lakers, mientras el comisionado comía con Maverick Carter (sí, el otro amigo de LeBron). ¿Qué nombre propones? preguntó Silver, a lo que Rich fue tajante: Ty Lue. El entrenador que había llevado a Cleveland a la gloria unos años atrás. Klutch acabó firmando a Lue en 2021, cuando Andy Miller se unió a la agencia, pero nunca consiguió reunir a Tyronn con LeBron James por mucho que lo intentara en 2024. Pero volvemos al artículo de ESPN de enero.
Lo normal, en estas situaciones, es que el artículo se vuelva viral y por 72 horas hablemos sin parar de ello hasta que la rueda de la actualidad nos dé otra víctima, pero con Rich Paul siempre es diferente. Porque es el único agente NBA que tiene un pódcast junto con un periodista ex-ESPN para hablar de actualidad. Uno donde, esa misma semana, salió a dejar claro que la opinión de Jeanie le preocupaba muy poco. “¿A quién le importa una mierda?” decía en el episodio del 21 de enero. El pódcast, Game Over with Max Kellerman, puede servir para criticar a los Lakers, hacer ruido sobre posibles destinos para LeBron James o proponer que traspasen a Joel Embiid, por ejemplo.
Rich Paul siempre acude a su papel de víctima. En una entrevista en CBS, aseguraba que, al contrario que otros agentes de jugadores, se le critica por su color de piel hecho a sí mismo. “Otros agentes serían considerados power agents, pero a mí me ven como al malo”, explicaba. La realidad es que es más criticado que el resto de los agentes (también pasa más tiempo en la palestra pública que sus colegas), pero la crítica va más allá del color y reside casi siempre en las formas. Y no es algo de los últimos dos o tres años; va mucho más atrás en el tiempo. Hasta el origen casi.
En 2020, The Athletic publicaba una encuesta anónima entre agentes y representantes de la NBA. Apenas hacía un par de semanas que LeBron acababa de lograr su cuarto anillo en la burbuja de Disney, con MVP de las finales, junto a su compañero (de equipo y agencia) Anthony Davis. Uno de los entrevistados, aprovechando el anonimato, cargaba contra Klutch, Bron y Rich Paul, y lo comparaba con el reinado que tuvieron David Falk y Michael Jordan en los noventa, o incluso Rob Pelinka y Kobe Bryant a principios de siglo. Relaciones basadas en el poder de convicción de James y la ilusión de tener el mismo agente que hizo a uno de los mejores jugadores que hemos podido ver en una pista de baloncesto.
«La única decepción es que LeBron ha aprovechado su popularidad entre los jugadores jóvenes para atraerlos a Klutch. Lo que ha hecho es llevar el baloncesto AAU a la NBA, porque tiene la capacidad de hacerlo, ya que estos jóvenes jugadores lo idolatran. Si Rich Paul fuera abogado, le habrían inhabilitado cinco veces. Pero como LeBron es tan poderoso, no hay rendición de cuentas”.3
Y una frase demoledora. “Pero si alguien investiga un poco, encontrará que a muchos les han jodido por una mala gestión. Al menos cinco o seis casos de pérdidas enormes, y nadie dice nada, pero el sindicato debería asumir responsabilidad. Pero nadie tiene el valor de decir nada porque los medios quieren acceso a LeBron”. ¿De quién habla el agente? ¿Qué jugadores han sufrido mala gestión por parte de Rich Paul? Y más importante, ¿cómo puede ser que un agente que haya hecho que varios jugadores sufran pérdidas en toda su carrera sea ahora el que más dinero mueve entre los jugadores de la NBA? Se abre el guion y aparece Nerlens Noel, pick #6 del draft de 2013.
Elegido por los Sixers con el pick que recibieron por Jrue Holiday, Noel es la gran víctima de la gestión de Klutch. Un caso que pasó por prensa y tribunales, en el que el jugador exigió millones de dólares y acabó pagando a Rich Paul.
Gracias por leer hasta el final. Si te ha gustado, te recomiendo suscribirte o compartir el contenido con tus amigos, familiares o en redes sociales. Muchas gracias.
Chauncey Billups también está representado por Klutch Agency, aunque el único banquillo en el que lo vamos a ver a corto plazo será el de los acusados.
Trae y Edwards llegaron juntos cuando Klutch reclutó a Omar Wilkes de Octagon. También dieron el salto OG Anunoby o Cam Reddish.
“What he’s done is he’s taking AAU basketball to the NBA, because he has the ability to do that because these young players idolize him. That’s the only disappointment is LeBron has leveraged his popularity with young players for seducing them for Klutch and it’s not serving all the players well. But for the players that are suffering, there’s no repercussions. Nobody is criticizing what they’re doing. And you have to call out the union”.


