#182 Los Wizards están jugando con la NBA: ¿cómo han convertido a Bradley Beal en Trae Young?
Y sí, por primera vez en mi historia como escritor de newsletter, voy a decir que están haciendo las cosas bien.
Se abrió, por fin, el mercado NBA. A la espera de hacerse oficial, ya tenemos el primer traspaso de la temporada y no es para nada algo pequeño: los Atlanta Hawks envían a Trae Young a Washington a cambio de CJ McCollum y Corey Kispert. Los Wizards se hacen con el base, con la duda de si podrá jugar este año o no por las lesiones, a cambio de un jugador en su último año de contrato y un tirador profesional. Recordatorio: Trae Young es cuatro veces All Star y All NBA en 2022, por si alguien ha olvidado el nivel real del jugador. Y se mantiene la tradición de traspasar estrellas en enero.
¿Por qué ahora y por qué así? El traspaso llega por diversos motivos, pero el principal es la necesidad de los Hawks de aceptar y adoptar el nuevo estilo de juego, con Jalen Johnson como epicentro y una identidad defensiva como preferencia. De ser unos nuevos Hawks, de ser un colectivo. Algo imposible con Trae en pista (¿posible con McCollum?), al que tenían que mover sí o sí antes de que pudiera salir a la agencia libre en verano, pese a tener una opción de jugador. El base podía estar perfectamente en el punto más bajo de su valor de mercado, pero más vale CJ conocido que perderlo por nada.
El movimiento también habla del nuevo timón deportivo en Atlanta. Los Hawks tienen un nuevo GM, el canadiense Onsi Saleh, tras despedir a Landry Fields en abril del pasado año. Saleh viene de haber trabajado en Golden State y San Antonio, franquicias serias, antes de unirse a los Hawks en 2024, pero no tiene ningún tipo de relación con el equipo que Atlanta disponía en pista cada noche. Él no eligió a Trae, no le importó dejar salir a Capela, LeVert o Niang, pero sí que hizo el equipo a su idea y semejanza en verano. En julio consiguió a Porzingis, Nickeil Alexander-Walker y Luke Kennard.
Su proyecto era otro, pero todavía con un 30% del salary cap invertido en un base que no era de su gusto, parecía complicado. Moverlo fue siempre la prioridad, sin importar el precio. Y ahí es donde aparecen los Wizards.
Los Wizards viven de tu desesperación
La realidad es que los Wizards han entendido el nuevo CBA a la perfección y, sobre todo, han entendido que el mayor activo con el que pueden jugar como si fuera el mercado de la bolsa es la desesperación de los rivales. La de aquellos equipos que tienen malos contratos o necesidades urgentes, única y exclusivamente para aprovecharse de ellos. Sí, como lo habéis leído: los Wizards se han aprovechado de varios equipos.
Mover el contrato de Bradley Beal era el problema más grande que la gerencia de Michael Winger tenía que resolver. No solo había firmado un máximo, sino que el ejecutivo anterior había decidido entregarle el poder completo con una cláusula de no-trade: el jugador podía vetar cualquier movimiento que no le gustara, quitándole al equipo el poder de negociar. Recordemos que firmó por $251 millones y cinco temporadas, contrato que empezaba en 2022. El mayor desastre posible en un equipo que iba directo a la medianía del Este, el peor lugar para vivir en la NBA.
Consiguieron, cumpliendo los deseos del jugador, mandarlo a Phoenix donde podría hacer el ridículo junto con Kevin Durant y Devin Booker. ¿Por qué los Suns? Porque estaban desesperados. Porque venían de perder en semifinales, con Chris Paul lesionado otra vez, y el nuevo propietario necesitaba dar otro golpe sobre la mesa. Aceptaron enviarlo a un destino apetecible para el jugador, pero no primero arruinando cualquier futuro que los Suns pudieran tener, por muy mediocre que fuera. Por Beal recibieron cuatro swaps de primera ronda y cinco segundas rondas, además de Chris Paul y Landry Shamet (al que cortarían). No es mal botín por un jugador con el peor contrato de la NBA.
Pero lo que empezó el verano de 2023 no iba a parar. Tras mover también a Kristaps Porzingis, Chris Paul duró apenas unos días en la capital de Estados Unidos antes de ser mandado a Golden State. Los Warriors estaban desesperados por deshacerse del saco de boxeo personal de Draymond Green, y ahí entraron los Wizards a jugar.
El point-god fue enviado a cambio de Jordan Poole, Ryan Rollins, Patrick Baldwin Jr., una segunda ronda de 2027 y una primera condicional de 2030 (protegida top-20 que se transforma en otra segunda si no convierte). La cagaron a lo grande con Rollins al cortarle, por supuesto, siendo el jugador de los Bucks ahora mismo uno de los favoritos al MIP, pero siguieron haciendo crecer la bola de nieve. No solo con Chris Paul, también Baldwin.
El jugador fue parte del traspaso a cuatro bandas que acabó con Kyle Kuzma en Milwaukee. Con los Bucks desesperados, otra vez, cambiaron dos segundas rondas, Baldwin y Kuzma por AJ Johnson, Middleton y un swap de 2028 de Milwaukee. Era complicado sacarle más valor a un Kuzma que, como la mayoría de jugadores que acaban en Washington, veían sus números crecer en un entorno menos competitivo que el resto de franquicias. Similar al que fuera campeón con los Lakers de 2020 estaba Jordan Poole, el siguiente en hacer las maletas el verano pasado. Poole aguantó dos años en DC.
Hay que añadir a los Wizards a la lista de equipos que vieron a New Orleans hacer el tonto y decidieron levantar el teléfono para seguir timando a Joe Dumars. Enviaron a Poole, con Saddiq Bey y dos segundas rondas a Luisiana a cambio de CJ McCollum, Kelly Olynyk y consiguieron a Cam Whitmore en el mismo movimiento, un traspaso a tres bandas. Pese a aumentar el payroll, los Wizards conseguían dos expirings y un jugador joven de talento al que probar durante la temporada (spoiler: ha salido mal). Dos jugadores, además, que no iban a terminar la temporada vistiendo la equipación de Washington.
Kelly Olynyk fue enviado tres días más tarde a San Antonio por Malaki Branham, Blake Wesley y la segunda ronda de 2026 (la peor de Dallas, Philadelphia o los Thunder, o sea, la de Oklahoma). Wesley fue cortado, pero Branham forma parte del equipo. Anoche, con las bajas por el traspaso que se venía, jugó 31 minutos con 8 puntos y 8 asistencias. Olynyk, un jugador que metieron en el traspaso solo para hacerlo funcionar, fue convertido en una pieza de rotación y otra segunda ronda. Si eso no es jugar a PC Basket, no sé qué más queremos. Y faltaba el golpe final, el posible capítulo que cierra el dominó. El que se anunció anoche.
Trae Young, nuevo jugador de los Washington Wizards, a cambio de CJ McCollum y Corey Kispert. Sin rondas, sin jóvenes, nada más. A pelo, dos por uno. No soy yo el mayor fan del base, pero si sale una oportunidad así, tienes que hacerlo siempre.
CRONOLOGÍA DE LO RECIBIDO POR BRADLEY BEAL
Bradley Beal junto con Goodwin y Todd por Chris Paul, Landry Shamet, 4x swaps de primera ronda y 5x segundas rondas (una usada en Melvin Ajinça, otra traspasada ya)
Chris Paul por Jordan Poole, Ryan Rollins, Patrick Baldwin Jr., 1x segunda ronda y 1x primera ronda protegida (top-20)
Patrick Baldwin Jr. junto con Kuzma y una segunda rondas (usada en Bogoljub Marković) por AJ Johnson, Khris Middleton y 1x swap de 2028
Jordan Poole junto Saddiq Bey y dos segundas rondas (una de ellas usada en Micah Peavy) por CJ McCollum, Kelly Olynyk y Cam Whitmore
Kelly Olynyk por Malaki Branham, Blake Wesley y 1x segunda ronda
CJ McCollum junto con Corey Kisper por Trae Young
Ese árbol, el de Bradley Beal, no es el único del que han recogido frutos. La gerencia no ha dejado de moverse (y dudo que lo haga ahora) y sigue rascando activos de donde sea. Por el camino consiguió a Marvin Bagley por Gallinari y Muscala (y de regalo, una segunda ronda), convirtió a Daniel Gafford en una primera ronda (Dillon Jones) y Richaun Holmes, y a los días, convertían a Jones y Ajinça en Kyshown George. Pagaron una segunda ronda por Valanciunas, al que luego vendieron por Sidy Cissoko y dos segundas. Tienen errores, seguramente el más grave sea el de Deni Avdija, pero nadie es perfecto.
Deni Avdija por Malcolm Brogdon, Bub Carrignton, dos segundas rondas (2028 y 2030) y una primera (2029). La ronda que reciban será la intermedia entre Portland, Boston y Milwaukee.
La realidad es que han convertido a Bradley Beal en un retorno de Trae Young, Malaki Branham, AJ Johnson, Khris Middleton, Cam Whitmore y lo más importante, cinco swaps de primera ronda y ocho segundas rondas (aunque han pagado cinco). Habiendo movido a Isaiah Todd, Jordan Goodwin, Chris Paul, Patrick Baldwin Jr., Kyle Kuzma, Jordan Poole, Sadiqq Bey, Kelly Olynyk, Corey Kispert y CJ McCollum hasta llegar al día de hoy. Y ese es el camino al éxito.
Porque la estrategia se parece mucho a lo que hizo Sam Presti en los años post-Paul George; o la que ideó Danny Ainge, primero en Boston y ahora en Utah. Recolectar activos, ir sumando talento y esperar que algún jugador de los elegidos en el draft por fin explote para ser la estrella que sueñas. Sea Alexandre Sarr, Tre Johnson, Bilal Coulibaly o Kyshawn George, o el pick de este año. Es una reconstrucción que ya no tiene excusa. Han jugado el juego de la desesperación ajena y han ganado más veces de las que han perdido. Ahora les toca acertar en el draft de 2026 y, por favor, competir de una vez por todas.
Y si no, siempre pueden mover a Trae Young y escribir otra página del libro de Bradley Beal.






Creó que es importante que elijan bien este Draft 2026, ya sea Boozer, Peterson o Dybantsa. Pero también usar bien su margen salarial, ya sea para adquirir contratos o hacer fichajes de agencia libre. A partir de allí, ir compitiendo y ajustando la plantilla para hacerla competitiva.