#184 Por qué toca mover a Jaylen Brown (aunque odie hacerlo)
El nuevo convenio colectivo ha cambiado las reglas y Brad Stevens no puede mirar hacia otro lado. Y qué mejor momento que hacerlo este verano.
Ayer publiqué un artículo sobre Jaylen Brown. El artículo, la premisa principal, era analizar lo que yo había dicho sobre el jugador de los Celtics y cómo la estrella del equipo había superado la mayoría de las expectativas. Como el nivel mostrado por Jaylen era excelente, para ponerlo en conversaciones en las que nunca había estado. Que igual nos habíamos venido arriba en algunas, también, pero que la mejor temporada de JB era para estar felices. Es, sin duda, la noticia más importante para Boston este año. Y al final del artículo, en la parte de pago a la que no todo el mundo tiene acceso, hay dos párrafos sobre una posible salida de Brown. Insisto, dos párrafos de un total de 2800 palabras. Y aquí estoy, teniendo que explicar esos dos párrafos.
Porque creo que los Celtics deberían traspasar a Jaylen Brown, en verano, para aprovechar al máximo su valor. Sabiendo que es una decisión que a nivel imagen sería horrible para Brad Stevens, emocionalmente un golpe durísimo (peor que el trade de Smart) y deportivamente algo complicado de argumentar. Pero salarialmente, la única manera1 de conseguir competir a partir de 2027/28, de ampliar una ventana temporal con Jayson Tatum como epicentro, White, Pritchard, algún joven de los actuales (Hugo, Walsh, Scheierman) y todo lo que llegue por Simons y Jaylen Brown. A poder ser, tres o cuatro jugadores que sumen los $80 millones actuales entre ambos. Y voy a intentar responder a todas las preguntas que se me han hecho en redes (no a los insultos).
No eres tú, es tu contrato
Lo primero que quiero dejar claro es que no tengo ningún odio personal hacia Jaylen Brown, me parece un jugador borderline All-NBA cada año, All-NBA este curso, capaz de liderar un equipo a los playoffs. Infravalorado y que se merece cada centavo del contrato que firmó en 2022, ese supermax que acabará siendo la muerte de los Jays como pareja. Jaylen me parece uno de los mejores jugadores two-way de la NBA y en cualquier caso este movimiento es algo humano, personal y de fit entre ambos jugadores. Esto no va de separarlos, sino que única y exclusivamente es una cuestión salarial, matemática y de dinero. De mantener una ventana abierta a competir a largo plazo. Para eso toca tomar decisiones duras, y esta sería la peor.
Y vengo a exponer por qué toca hacerlo a medio plazo (febrero de 2027 como mucho): Boston tiene, entre Jayson Tatum y Jaylen Brown, más de un 70% del dinero disponible ya gastado hasta 2029. No me gusta hablar de cifras totales porque se saca de contexto, pero por dar un dato rápido. En 2027/28, solo con JT, JB, White, Hauser, Pritchard, Hugo y Scheierman (siete jugadores), los Celtics están solo 27 millones por debajo del impuesto de lujo y $36 millones por debajo del primer apron. El verdadero escollo a evitar es el segundo límite, el segundo apron, y el espacio es de $50 millones. Tienes que firmar a al menos 7 jugadores por un valor de siete millones cada uno en promedio. El salario mínimo, por cierto, será de 2,7 millones.
O por hacerlo más grave aún, una temporada más tarde, cuando se acabe el contrato de Pritchard y Scheierman, los Celtics tendrán en sus libros únicamente a cinco jugadores (JT, JB, White, Hauser y Hugo) y ya estarán por encima del límite salarial. El impacto económico de tener a los dos Jays es únicamente similar a los Warriors de Steph Curry y Jimmy Butler (y ambos son FA en 2027) o los Sixers de Joel Embiid y Paul George (que lograron un pick #3 y todo cambió). Otro ejemplo eran los Bucks de Dame y Giannis, por si os acordáis cómo han acabado. Insisto, por si no ha quedado claro: dos jugadores se comen más del 70% de tu límite salarial. Realmente es muy difícil competir así, por muy bien que rindan, porque la NBA reciente demuestra que necesitas siete jugadores de nivel alto.
Ni Brad Stevens tiene tanta magia
La NBA es mucho más compleja que el fútbol o el baloncesto FIBA. Aquí, si un jugador te gusta, no puedes comprarlo, porque hay un conglomerado de normas que regulan el funcionamiento de la liga, hay un convenio colectivo (CBA) que te dice qué puedes y qué no puedes hacer. Y desde julio de 2024, justo después del último anillo de los Celtics, hay uno nuevo mucho más duro, estricto y que exprime al máximo las franquicias con ventanas de competitividad mucho más pequeñas. Para que nos entendamos, Brad Stevens no podría construir hoy el mismo equipo que hizo para 2024, porque casi cada movimiento de los últimos 3 años previos al anillo está estipulado como ilegal en el nuevo marco de normativas.
Vamos a repasar, uno a uno, los grandes traspasos que hizo Boston para lograr el anillo. Primero, Daniel Theis, Aaron Nesmith y otros tres jugadores inventados por Malcolm Brogdon. En ese traspaso Boston hizo dos cosas: agregó salarios de diversos jugadores y recibió más dinero del que envió. Ese traspaso, hoy, sería ilegal, ya que Boston está por encima del primer apron y no puede recibir más dinero del que envía en un movimiento. De hecho, un año después envía a Brogdon junto con Robert Williams a Portland por Jrue Holiday con la misma estructura: agrega salarios y recibe más dinero. Otro trade que Boston hoy no podría hacer (y que si el CBA hubiera estado en 2023, no podría haber hecho).
Ese mismo verano, en junio, los Celtics enviaron a Smart a Memphis para recibir a Porzingis. En el mismo trade empacaron a Gallinari, Muscala y alguna primera ronda. Otra vez, los Celtics agregaron salarios y recibieron más dinero del que enviaron. Boston estaba por encima del segundo apron salarialmente (aunque aún no aplicaba), por lo que ese traspaso era otra vez imposible de realizar. De todos los movimientos que se hicieron, solo dos (White y Horford) eran legales, el resto incumplen las normas actuales. El mega equipo que construyó Brad Stevens para ganar el anillo de 2024 no se puede recrear porque las normas han cambiado, el tablero de juego es diferente. Boston, hoy por encima del primer apron, no puede recibir más dinero del que envía.
El argumento de que los Jays ya han ganado me sirve, pero a medias. Analicemos cómo era la NBA y los Celtics en 2023/24, y cómo ha cambiado todo. El año del anillo, ni Jaylen Brown ni Jayson Tatum han empezado a cobrar el supermax. Entre los dos suman $64.4 millones o lo que representa un 47% del salary cap de entonces. Sumando a White (7%), Horford (14%) y Pritchard (3%) todavía no llegas al porcentaje que cobrarán los Jays de ahora en adelante. Recuerdo, por encima del 70% del dinero está invertido en ellos (y merecidamente). Pero aquel equipo estaba construido alrededor de dos jugadores que firmaron su primera extensión rookie, no un supermax.
También, recordemos, ganaron cuando el equipo que tenían alrededor era el mejor del planeta, como casi todos los jugadores grandes. Pero hoy en día es virtualmente imposible que Brad pueda hacer esa misma magia. Tener dos contratos de supermax en Jayson Tatum y Jaylen Brown implica que tienes muchas menos herramientas para moverte en el mercado, tanto de traspasos como en agencia libre. Mi planteamiento es convertir un contrato en dos o tres que sumen los mismos $60 millones que JB cobrará en 2028 para ganar competitividad, flexibilidad y para que los Celtics sigan compitiendo en el final de la década antes de que busquen la manera de hacerlo post-Jayson Tatum.
Me habéis preguntado 100 veces a quién traería. Primero, no soy Brad Stevens. Mi salario y conocimiento son mucho más bajos; segundo, igual esto os responde. Y después del vídeo, os dejo una lista de jugadores que combinados (dos, tres) sumarían el 35% del cap que representa Jaylen Brown.
No se puede reemplazar a Jaylen Brown, pero como dijo Brad Pitt en Moneyball, sí que se puede recrear a un jugador en el agregado.
Trey Murphy cobra $112,2 millones por este y tres años más (16,5% del cap).
Myles Turner cobra $108.8 por esta y tres temporadas más (16% del cap).
Naz Reid cobra $125 millones por este y otros cuatro años (14% del cap)
PJ Washington renovó por $88 millones a partir del año que viene (12% del cap).
Alex Caruso cobra $81 millones por esta y tres temporadas más (12% del cap).
Ivica Zubac cobra $58 millones por este y dos años más (12% del cap).
Herb Jones renovó por $67 millones para 2027 hasta 2030 (12% del cap)
Nickeil Alexander-Walker cobra $60 millones por este y tres más (9% del cap)
Goga Bitadze cobra $16 millones por este y otro año (5% del cap)
¿Os hacéis una idea más o menos de lo que estoy buscando? Dos o tres jugadores que sumen 30 puntos juntos, que aporten los números de Jaylen Brown pero repartiendo su salario en varios perfiles. Nada personal contra JB, insisto. Mi movimiento ideal es mover a Simons por un interior ahora, luego en verano Jaylen por dos jugadores + una primera ronda que se usa con otro contrato (Hauser es el candidato ideal) para traer otro perfil más. Equipo nuevo.
¿Hay que hacerlo ya?
¿Por qué este verano y no en 2028, por poner un año al azar? Primero, porque está en su pico de valor y es como más puedes conseguir. Evidentemente, tienes que hacerlo solo si sabes que Tatum ha vuelto a su nivel, pero hay más motivos. Cuando Smart se va, en 2023 y tras perder finales de NBA y finales de conferencia, se va medio señalado. El hecho de que los Celtics ganen post-Smart agrava todavía más esa comparativa de que con él perdían, y sin él, ganaron. Injusta, pero real. Si Boston este año pierde en semis del Este, por ejemplo, el año que viene vuelve a perder en la final de conferencia y en 2028 cae en semis, cualquier traspaso posterior es señalar a alguien. Y marco 2028 como fecha límite porque para entonces algo ha tenido que cambiar si no se vuelve a ganar.
A nivel de imagen, para Jaylen, sería mucho peor ser señalado como culpable que moverlo en verano. ¿Sabéis realmente lo mejor que le puede pasar a Brad Stevens este verano? Que tras ser All NBA 1st Team, firmar su mejor año y ver como Tatum vuelve al equipo y todos los focos están otra vez en JT, Jaylen pida salir. Que lo pida en silencio, que no se filtre y le dé todo el poder negociador a Brad y los Celtics. Que no haya un malo en la película: Jaylen quiere su equipo, Stevens le cumple el sueño, Boston soluciona el problema salarial a medio plazo. Todos felices, Jaylen se va a cumplir su sueño como Harden en 2012 y cuando se retire, #7 al techo del TD Garden.
¿Qué pasa si los Celtics no mueven a uno de los Jays? El caso más claro, el espejo en el que pueden mirarse, lo he dicho: son los Warriors post-2022. El equipo ha querido mantener a Curry y Dray (y Kerr) porque tienen cuatro anillos y se merecen todo lo bueno que les pase en San Francisco (4>1), pero desde entonces, la realidad ha sido la de quedar lejos de la cabeza, incluso dos años en el play-in y no jugar playoffs en 2024. Han ganado dos series de playoffs y han jugado cero finales de conferencia. La diferencia es que Tatum y Jaylen son peores que Steph Curry (y que solo tienen un anillo, no 4). Y que cualquier movimiento que pudiera llegar serían volantazos, sin capacidad de crear un proyecto real y competitivo.
Otro espejo podría ser, por quedarse en Boston, los Celtics de 1988 hasta la retirada de McHale a principios de la próxima década. Competir por el premio gordo no será posible, porque la NBA cada día es más complicada. Porque la NBA es muy diferente a lo que era en 1988 o incluso 2013, cuando Danny Ainge sí traspasa a Kevin Garnett y Paul Pierce. ¿Merecían retirarse de verde? Sí, pero sabían perfectamente que con ellos dos era imposible volver a ganar (aunque el motivo es distinto, se puede aplicar la idea). Me tranquiliza saber que Ainge fue el mentor de Brad Stevens (y que Mike Zarren sigue en Boston).
¿Y si no se va nunca?
Emocionalmente, comparto la idea de que, como me ha dicho por privado ¿Qué se opina hoy? (aka Cafe de Rick), “se tienen que retirar juntos, agarrados de la mano y la mirada en el horizonte”. Aunque eso implique asumir un final poco premiado. Tienes dos leyendas de la franquicia que han ganado un anillo y toca respetarlas hasta el final, aceptar cualquier contrato que pidan y soportar que no vas a poder ser competitivo al máximo nivel (jugarás playoffs, no ganarás anillos), pero que en 10 años estarán en el top-5 de cualquier ranking de la historia de la organización. Repito, muy probablemente con un solo anillo.
Eso de cuidar la retirada de las leyendas lo han hecho siempre muy bien los Lakers, que no han tenido ningún problema en asumir la pre-jubilación de sus referentes por mucho que eso haya mermado las opciones de competir. La ventaja de estar en Los Angeles y que todo el mundo quiera jugar para ellos influye, pero ni con Kobe (2013-2016 y los años posteriores) ni con LeBron ahora (2024-hoy) han sido competitivos los últimos años de carrera. La diferencia es que en la NBA actual, incluso con James y Doncic en la plantilla y una ganga como Austin Reaves, no pueden pelear por el Oeste. El nuevo CBA, señores.
Contra eso, contra ello, compite Brad Stevens que tiene la desgracia de tener en sus filas a dos de los mejores jugadores del planeta. El nuevo convenio colectivo se ha hecho para evitar aglomeraciones de talento, para evitar reinos del terror. Para que los equipos tengan que reinventarse, y a Boston le tocará hacerlo pronto. Mentalmente yo ya estoy preparado; emocionalmente, nunca lo estaré. Y si Brad decide que los Jays jugarán juntos hasta el infinito, aunque eso implique no volver a ganar, seguirá teniendo razón. In Brad we trust, siempre.
Todo esto siempre es con la hipótesis de que Jayson Tatum vuelve al mismo nivel. El Tatum pre-lesión es mejor jugador que este Brown. Si JT no se acerca a su nivel, si no es top-10 de la liga o mejor, competir es absurdo porque no vas a ganar el anillo y en Boston es lo único que importa. Con Jaylen como alfa y un Tatum al 70%, es imposible ganar la NBA y ya nada tendría sentido.
Por cierto, os he preguntado quien era mejor, solo con datos, si la mejor temporada de Tatum (2023) o la mejor de Jaylen (2026). Hay un ganador claro.
Hay una manera más: que todos los jugadores en contrato rookie exploten a un nivel de jugador top-8 de rotación para un contender justo el año después de renovar, por lo que los mantienes a precio irrisorio. Improbable.




El nuevo CBA ha convertido los contratos Supermax en una trampa competitiva para la construcción de plantillas. Los datos son claros: sostener una rotación de siete jugadores de garantías (vital en playoffs) con el 70% del cap comprometido en dos figuras es matemáticamente inviable.
Estamos ante una colisión entre el valor sentimental y la realidad fiscal. La vía del 'Moneyball' es la única salida lógica para evitar el estancamiento. ¿Tendrá Stevens la sangre fría necesaria para ejecutarlo o pesará más la narrativa?