#204 El sistema salarial de la NBA está roto: paga por años de experiencia, no por rendimiento (parte I)
La firma de LeBron por Philly a precio de saldo reabre la pregunta: ¿por qué el salario en la NBA casi nunca refleja el nivel real de un jugador?
El mayor salario de la NBA esta temporada es de Steph Curry: casi el 38% del tope salarial, $62,5 millones. Ningún jugador menor de 28 años aparece entre los 12 sueldos más altos de la liga, sí en los rankings de rendimiento.
El nivel del jugador NBA toca techo entre el sexto y noveno año de carrera. El salario, en cambio, no deja de subir hasta bien entrada la treintena, y ese desfase no es casualidad, está escrito en el propio CBA.
Glenn Robinson y Kevin Garnett, en la década de los noventa, intentaron forzar la mano de la NBA. Las consecuencias siguen vigentes en el sistema contactual actual.
Por qué no te pagan como a un MVP
La firma de LeBron James por los Philadelphia 76ers ha reabierto uno de los debates más antiguos de la NBA y su sistema salarial. ¿Cómo es posible que un jugador que cobraba un máximo hace quince días pueda reducir su salario a un mínimo para cambiar de equipo? Las normas en la NBA son muy claras sobre lo que un jugador puede cobrar, y limitan tanto por arriba como por abajo, pero dejan un mundo de posibilidades. Un terreno pantanoso donde jugadores y equipos pueden trabajar por un bien común, como ya hicieron en su momento Dirk Nowitzki, Tim Duncan o incluso Kawhi Leonard, en su caso cobrando el dinero supuestamente de otras formas.
#203 LeBron James ha vuelto a equivocarse
Elegir Philadelphia como su último destino es claramente un error, como ya se equivocó con Miami, volviendo a Cleveland o jugando para los Lakers.
La NBA, y el deporte americano en general, es una de los pocos sectores en los que los salarios de los trabajadores son públicos y tema constante de tertulias periodísticas y redes sociales. Hemos normalizado el mecanismo y su estructura hasta el punto de darlo por garantizado, un fijo en la liga. Un jugador llega a la liga y si es elegido en el draft, cobrará un monto asignado por cuatro años. Tras su primer contrato, podrá firmar por un 25% del límite salarial salvo que sea MVP, All NBA o DPOY, que te permite disparar la cifra hasta el 30% y de ahí, el crecimiento es paulatino pero ya estipulado en el CBA.
Como más avanza tu carrera, más sube tu salario del primer año en tu nuevo contrato, o al menos lo que puedes pedir. Tu techo en los años 7-9 es del 30%, y una vez superas la década en la liga, puedes pedir un 35%, siempre con crecimientos del 8% anuales. Este año, por ejemplo el mayor salario de la NBA lo tiene Steph Curry, que se llevará casi un 38% del cap en Golden State, o $62,5 millones en cifras totales. Realmente una cifra insignificante si tenemos en cuenta todo lo que ha hecho Steph por la franquicia, a la que ha convertido en un producto global los últimos 15 años. Pero si miramos el rendimiento en la pista, ¿merece ese dinero?
Dejemos a Steph de lado, por ser un caso especial con sus cuatro anillos. Justo por detrás de él en la lista están Nikola Jokic, segundo en solitario, y tres jugadores empatados en la tercera posición: Giannis Antetokounmpo, Jayson Tatum y Anthony Davis. La nómina sigue con Joel Embiid, Jaylen Brown, Devin Booker, Karl-Anthony Towns y Jimmy Butler cerrando el top-10, por delante de Paul George y Kawhi Leonard. En común tienen todos ellos una cosa: salvo Tatum, todos llegarán a noviembre con al menos 30 años de edad, y el propio JT estará empezando su décima temporada en la NBA, aunque parezca que debutó ayer. ¿Sabéis quién no está en esa lista de mejores salarios? El dos veces consecutivas MVP y mejor jugador del mundo.
No solo el MVP, tampoco el tercero, cuarto, o quinto en el premio. Ni Shai Gilgeous-Alexander, ni Victor Wembanyama, ni Cade Cunningham, que está décimo tercero con 50+ millones. Tampoco los otros dos finalistas al DPOY, Chet Holmgren y Ausar Thompson o nombres como Tyrese Maxey, Jalen Brunson, Anthony Edwards y muchos otros jóvenes proyectos de super estrella. Jugadores que la NBA usa como cara de la liga pero que siguen viendo como la mayoría del dinero se va a jugadores que, por decirlo de manera sutil, ya hemos visto su mejor versión en el pasado. El rendimiento no sube, pero el contrato sí lo hace cada año. Y hoy quiero hablar de eso, de cómo el sistema está mal construido.
Una escalera mal hecha
Es normal que en trabajos de oficina, el salario de la gente suba según ganan experiencia en su posición o sector. Los abogados de 45 años, en general, cobran más que los de 25 y lo mismo sucede con arquitectos, doctores o desarrolladores web, porque lo lógico es que con el tiempo mejoren sus prestaciones laborales. Son empleos donde la experiencia importa, y el declive físico no es un factor. Al contrario, en la NBA, el baloncesto y prácticamente cualquier otro deporte, sí se tiene en cuenta el deterioro humano en el rendimiento de un jugador. Un jugador no rinde igual con 19 que con 27 o 38, salvo contadas excepciones. La plenitud física es un elemento importante a la hora de negociar un contrato, pero hay un problema: estás limitado.
El dinero que los jugadores pueden ganar cuando mejor rendimiento tienen en su carrera está restringido por las regulaciones del convenio colectivo. No lo digo yo, lo dicen los datos. He buscado, los salarios de todos los jugadores las últimas cinco temporadas, un par de años antes de que se instaurara el nuevo CBA hasta el presente, y lo he comparado con el rendimiento de cada uno de ellos. En total son casi 1200 temporadas. Lo he agrupado por edades y sacado el promedio de cada categoría para cuantificar el salario respecto al rendimiento de los jugadores, con una conclusión muy clara: el rendimiento crece los primeros 6/8 años de carrera, pero a partir de ese momento se estanca. No se desploma, pero tampoco sigue una progresión ascendente. Al contrario, los sueldos se disparan al acabar el décimo año1.
El grupo de edad que mejor rendimiento tiene es el de 25-27 años, justo finalizando su segundo contrato, limitado al 25% del salary cap salvo excepciones muy puntuales. En las dos siguientes franjas, el rendimiento es similar o decreciente pero el sueldo de los jugadores en promedio se ha incrementado hasta el punto de llegar a su clímax entre los jugadores de 34-36 años. ¿Por qué ellos? Son los que han sobrevivido la criba de la edad y acumulan más de una década en la liga. En parte, este grupo lo representan los LeBron, Steph Curry, James Harden, Kevin Durant y compañía, dato que se ve todavía más reflejado en el sector de 37+, repleto de anomalías históricas y muestras muy pequeñas2. Muy pocos llegan a los 37 jugando en la NBA3 y si lo hacen, es porque son muy buenos.
El sistema está roto, está mal hecho desde el origen por diversos motivos, y los jugadores jóvenes, sobre todo los que tienen una explosión relativamente más tardía, están mal pagados para el valor que tienen. Al contrario, los jugadores más mayores cobran más por lo que fueron o representan, por el impacto a nivel mercado o marketing, que por lo que pueden hacer en una pista de baloncesto en el presente. Estrellas que recuperan el dinero que dejaron de ganar en sus primeros años alargando contratos masivos que tienen repercusión en la construcción de plantilla y sus opciones de competir por el anillo, caso Warriors. Por eso suelen ganar, al menos los últimos años, equipos liderados por proyectos y jugadores jóvenes.
Jalen Brunson tenía 29, aunque era únicamente su octava temporada en la NBA. Shai era todavía más joven, como Tatum, Jokic o Giannis, líderes de los últimos campeones. Solo dos nombres, dos sospechosos habituales, han conseguido ganar un MVP de las finales con 30+ años en la última década: LeBron y Steph, como siempre. Y salvo Durant, agente libre en Golden State, el resto (o sea, Jaylen Brown y no Tatum) estaban en su segundo contrato, lejos de ese 35% máximo que la NBA ofrece a los jugadores con más experiencia en la liga. El promedio salarial, sin Steph (40,7% del cap) y LeBron (34,3%), era de un 24,9%. ¿Vale eso realmente ser uno de los mejores jugadores del planeta Tierra? ¿O los jugadores cobran poco en sus primeros años? Hay que ir al origen.
Los propietarios querían más control
En 1994, Milwaukee Bucks elegía como pick #1 del draft a Glenn Robinson. La idea era emparejar al anotador de Purdue con Vin Baker para volver a ser relevantes en la conferencia Este, que por segunda vez en un lustro, no vería a Michael Jordan dominar con puño de hierro. Robinson, que llegaba de promediar 30,3 puntos en su último año de universidad, tenía que negociar con la franquicia que le había elegido su sueldo de entrada en la NBA y por aquel entonces no había ningún tipo de escala salarial para novatos: barra libre y el cielo es el límite. En caso de no llegar a un acuerdo, el jugador podía decidir no jugar y volver a presentarse al draft al año siguiente, un riesgo que franquicias de mercados medianos no podían permitirse.
Un poco de contexto de 1994. La MLB está en huelga y cancela las World Series, la NHL también entra en lockout y para cuando llega el training camp de los Bucks, Robinson todavía no ha firmado. Entonces, el propietario de la franquicia y senador Herb Kohl, en mitad de campaña de reelección para las mid-term de noviembre, decide salir a una rueda de prensa para señalar públicamente al jugador. El mensaje victimiza al joven. Le hemos ofrecido $60 millones, pero ha rechazado la oferta, y quiere $100 millones por 10 años, dijo Kohl. Nadie en la liga se acercaba a ese dineral, con Larry Johnson teniendo el contrato más grande, de $84 millones por 12 años. Robinson pedía tres millones más por temporada sin tener ninguna experiencia en la liga, por lo que todo el universo NBA estaba pendiente de su resolución.
Un día antes del inicio de la temporada regular, los Bucks y el agente del jugador llegaron a un acuerdo por $68 millones y una década, el contrato rookie más cuantioso de la historia (al menos hasta el año que viene). Se perdió los primeros partidos, pero acabó jugando ocho años en Wisconsin donde no hizo tanta historia como impacto tuvo en la liga. Meses después del famoso contrato, David Stern y la cúpula de propietarios NBA idearon una escala de salarios para novatos que fue una de las principales novedades tras el breve lockout de 1995. A día de hoy sigue vigente, regulando los salarios de los jugadores elegidos en la primera ronda del draft, ya seas el pick #30 o LeBron James. Por cuatro años, tu salario está estipulado.
Tres años más tarde era el turno de Kevin Garnett de hacer historia en la NBA Al contrario que Robinson, el jugador de Minnesota dio el salto a la liga directamente desde el instituto y con 22 años, su primer contrato ya estaba por terminar. Referente de los Timberwolves, Glen Taylor decidió ofrecerle un sueldo de $126 millones y seis años, el más grande de la historia de la NBA para cualquier jugador. En los últimos años los salarios se habían disparado, pero el caso de KG fue demasiado incluso para el resto de propietarios. Como pasó en 1994, la NBA entró en un lockout que duró medio años y una de las novedades del nuevo CBA fue el contrato máximo4, muy lejos del que firmó Garnett con los Wolves.
En ambos casos fueron decisiones basadas en querer regular los contratos sin importar el rendimiento del jugador. Robinson llegó a ser All Star en Milwaukee, mientras que Kevin Garnett fue MVP, una de las referencias de la NBA y el mejor jugador de la historia de la franquicia de Minneapolis. Pero en ningún caso se hizo un estudio sobre el nivel del jugador o la edad, simplemente fue un mecanismo de control del jugador por parte del propietario, ganando poder de negociación. Limitando el beneficio del principal activo de la liga. Lo mismo con la agencia libre restringida, otro instrumento de control del jugador joven para el equipo que lo drafteó originalmente. El pick #1 del draft, sus primeros nueve años de carrera, puede elegir si quiere cobrar lo máximo posible o dónde jugar, pero no ambas.
La agencia libre restringida es de todo menos libre, donde la decisión final la tiene la franquicia. Cuando Cooper Flagg acabe su primer contrato en Dallas, en caso de que quiera irse, los Mavericks tienen la oportunidad de igualar cualquier oferta y ganar. Y si no llegan a un acuerdo, firmar una oferta cualificada por un año y un salario mucho menor al valor real del jugador, como en los últimos años han tenido que hacer Quentin Grimes o Cam Thomas, algo poco recomendable. Si quieres el dinero que te mereces, has de llegar a una acuerdo con tu equipo, que controla tus primeros ocho o nueve años en la NBA. Para entonces, como demuestran los datos, ya has jugado tu mejor nivel y no te acercas al máximo salarial.
El miércoles la segunda parte del artículo, totalmente gratis. Para que te llegue al correo electrónico o una notificación, suscríbete aquí:
¿Cómo se ha hecho el cálculo? WS medio a los 19-21 años es 2.42 → eso se convierte en el índice 100. Luego, el WS medio a los 25-27 años es 4.71 → eso es 194 porque 4.71 es 1.94 veces más que 2.42 (4.71/2.42 * 100 = 194). Y así respectivamente con el resto de franjas de edad.
Los tramos 34-36 y 37+ tienen muestras pequeñas (n=56 y n=17), así que sus cifras son menos estables que las del resto. Además, en el primer tramo, entre Harden, Curry, Durant y Kawhi representan 9 de las temporadas (15%) y LeBron y Durant tienen el 23.5% de las temporadas de +37.
Desglosando el mismo análisis por posición, el patrón se sostiene con más fuerza en aleros y pívots que en bases. Los aleros tocan su pico de rendimiento en el tramo 25-27 años (WS medio de 3,94), igual que la muestra general. Los pívots lo hacen algo más tarde, en 28-30 (6,42 frente a 5,95 en 25-27, casi empatado), aunque aquí está el factor que su desarrollo físico tarda más. Los bases, en cambio, muestran su WS medio más alto en el tramo de 34 años o más (4,86, por encima incluso de su pico natural en 25-27, de 4,39), aunque en parte es por el mismo efecto de supervivencia que en la muestra general de 37+: a esa edad solo siguen en la liga los mejores bases (Curry, Chris Paul), así que la media queda inflada por quién sobrevive, no por una mejora real del rendimiento con la edad.
En ese mismo CBA se añadió un año más a los contratos de escala rookie, el cuarto con opción de equipo, y se bajó en promedio el valor de los contratos de novatos, beneficiando a las franquicias. Sigue vigente hoy en día y de eso hablaremos en la segunda parte.


