YouTube ya prepara su posible aterrizaje en la NBA. El gigante audiovisual de Google ya negocia con la liga para conseguir los derechos locales de la mayoría de las franquicias a cambio de $1,000 millones al año, en un contrato de tres temporadas, según publica Sports Business Journal. Sería para la temporada 2027/28, no la que empieza en dos meses, sino la siguiente, y con la duda de cuántos equipos estarían involucrados. Pero puede ser el siguiente paso evolutivo en la retransmisión de deportes en Estados Unidos.
Lo que será, seguro, es el final del caso Diamond Sports Group. La propietaria de Bally Sports (conocida también como FanDuel Sports Network), el grupo que dejó a 13 franquicias de la NBA sin televisión local de un día para otro tras entrar en bancarrota y alteró los beneficios de la competición tanto que el salary cap no llegó a subir el 10% como se estimaba. La NBA no quiere volver a depender de cadenas regionales que están, desgraciadamente, desapareciendo poco a poco, y busca centralizar todo el streaming local en una plataforma única. Una masiva, que no requiere de televisión por cable, pero que añadiría una suscripción más a la larga lista de compras que el aficionado a la NBA tiene que realizar para poder seguir toda la liga.
YouTube con ventaja, DAZN al acecho
Dentro de la industria se espera que durante este otoño se llegue a una resolución, ya sea un acuerdo o que se rompan las negociaciones, abriendo la puerta a otros competidores. Pero YouTube, con la ex-NBA Jen Chung a la cabeza, es la favorita para hacerse con el paquete de transmisiones locales de la NBA. En principio serían 25 equipos al menos, todos con limitación geográfica local, y con la esperanza de que en un futuro las 29 franquicias que juegan en Estados Unidos se unan al acuerdo. Los Raptors, por su parte, ya tienen su propio negocio similar con Rogers y Bell en Canadá (y ese me da para otro artículo, una saga casi). El número de equipos que entran en el acuerdo es importante porque cambiaría, y mucho, el monto que YT pagaría.
La NBA, según información de Tom Friend en SBJ, pediría alrededor de $1,200 millones por un paquete con los 29 equipos, pero esa cifra puede bajar si faltan grandes mercados, sobre todo con las dudas de New York Knicks y Los Angeles Lakers. En un escenario con 25 equipos (o menos), el precio a pagar estaría incluso por debajo de los $900 millones al año. En ambos casos, el objetivo es un contrato de nueve años que finalice al mismo tiempo que el acuerdo global de la liga con ESPN, NBC y Amazon, que firmaron por 11 años y $77.000 millones. El contrato llevaría una opción de cinco años por si la plataforma no ha podido recuperar todo el dinero invertido mediante suscripciones de YT TV. Pero si no es YouTube, será otra marca.
Porque DAZN también está intentando llegar a un acuerdo. La plataforma de streaming británica que tiene los derechos en España este año contará con 10 mercados locales (incluyendo a los Knicks) y podría estar interesada en ser ese streaming hub de las 29 franquicias, aunque a un precio más bajo. Otra opción es la llegada de ESPN al mercado local, ampliando el acuerdo que ya tiene a nivel nacional, o que Amazon, que ya controla el NBA League Pass, sea la que se lleve el gato al agua. Pero tanto SBJ como Forbes tienen a YouTube y DAZN como las dos favoritas para conseguir un acuerdo para retransmitir el baloncesto a nivel local en Estados Unidos. Y serían también los responsables de aplicar las conocidas como zonas delimitadas de visualización de la NBA para mercados locales.
Un detalle que sí me parece destacable es que la liga planea repartir beneficios según el mercado, asegurándose de que los grandes equipos y/o ciudades reciben mayores ingresos que Memphis o Utah, algo que sucede también a día de hoy con cada franquicia negociando su propio acuerdo. Aunque sería un golpe duro para algunas cadenas que hacen un seguimiento local de sus equipos y faltaría ver si YouTube podría llegar a acuerdos con ellas para producción a cambio de poder emitir los partidos. La NBA se asegura un trato a escala global, sin arriesgarse a que nadie se pierda por el camino y YT reduce la mano de obra y horas de trabajo a cambio de mantener el alto nivel que algunas de las retransmisiones tienen en el presente (no como los Warriors, lo siento).
El mapa de la televisión NBA en Estados Unidos
Fuera de Norteamérica es muy fácil ver la NBA: uno paga por el NBA League Pass y lo tiene todo. Si además quiere verlo en su idioma, puede añadir cualquier plataforma local como son Amazon Prime y DAZN en España. Fácil, asequible: por 140€ tienes el League Pass Premium, Prime vale 50€ al año y DAZN costó 110€ el curso pasado. Son en total unos 300€ anuales para verlo todo (~1.400 partidos) y con diferentes opciones de voz, idioma, etc. En Estados Unidos es MUY diferente.
La NBA a nivel local vende sus derechos en dos paquetes diferentes: nacional y local. El mercado local es el de tu zona regional, tu equipo. Si vives en Boston, por ejemplo, tu equipo local son los Celtics aunque animes a los Timberwolves. Hasta este año, cada equipo negociaba de manera independiente sus acuerdos de televisión local, y por ejemplo, los Lakers facturaban mucho más con Spectrum que los Mavericks con KFAA/WFAA. El problema fue que con la bancarrota de Bally Sports, una plataforma que tenía 13 equipos NBA (y otros tantos NHL, NFL, MLB y WNBA), se quedaron sin televisión de mercado local esas franquicias. Y es un producto atractivo, porque tiene exclusividad regional.
Si una persona en New York intenta ver un partido de los Knicks en el NBA League Pass, le dirá que no puede ver el producto por estar geolocalizado. ¿Qué significa? Que tiene que verlo en la plataforma de mercado local, en el caso de los Knicks, MSG hasta este año. El sistema detecta tu IP o GPS para que no puedas verlo por el League Pass, igual que en el futuro te detectará para que si sales de NY, no puedas ver a los Knicks en YouTube. El objetivo es que las regionales y Prime (que gestiona el League Pass) no se pisen entre ellas y haya mercado objetivo para todos los involucrados.
También existe ese sistema a nivel nacional, aunque a menor escala. Porque en USA tampoco se pueden ver a través del League Pass desde ningún punto del país los partidos que ESPN, Amazon Prime o NBC tienen en exclusiva. Si quieres verlo todo, necesitas tres suscripciones nacionales (NBC, Prime y ESPN), el NBA League Pass y televisión por cable para el mercado local. El sistema de televisión en la NBA es complejo, excesivamente caro y hace que la liga sea cada día más un producto de highlights que de ver partidos completos, pero eso es un debate para otro día (¿la semana que viene?). Pero igual con un gráfico se entiende mejor.
La llegada de YouTube crea todavía más fragmentación mientras la NBA sigue con su intención de moverse poco a poco de la televisión analógica al streaming, añadiendo otra plataforma distinta a su plantilla de partners.
A Adam Silver no le importa el espectador
Desde hace tiempo vengo con una cruzada: Amazon Prime se quedará con el NBA League Pass a nivel global. Ya tiene partidos en exclusiva en decenas de países, pero sigue sin gestionar la plataforma para verlos todos. No se ha reportado nada, pero es algo que veo lógico, sobre todo si Prime ya lo hace a nivel local en Estados Unidos donde se puede vincular la cuenta de Prime con el League Pass. Ni SBJ ni Forbes han reportado nada sobre ello, insisto, es una idea que tengo en la cabeza, pero este movimiento de YouTube cambiaría mucho la situación. La realidad es que YouTube TV no es un producto fuera de USA, donde sí cuenta con entre 11 y 12 millones de suscriptores.
Pero descarta la opción de que sea la marca de Google la que salga a nivel internacional con el League Pass como producto único, aunque empiecen a producir o emitir los partidos de 29 franquicias. El tema es si Prime estaría dispuesto a asumir el control de algo que un competidor directo emite, viendo además como la NBA trae otro rival a la mesa de televisiones con derechos.
Desde el punto de vista de la liga, es un negocio lógico. ¿Bueno? Desde el punto de vista del periodista, no lo creo; desde el del espectador, seguro que no. Pero Adam Silver se debe a sus jefes, los 30 dueños de la NBA y ellos no buscan que el aficionado esté feliz, quieren beneficio neto. La caída de Bally Sports fue un duro golpe que no se pueden permitir repetir y meterse en la cama con una marca como YouTube implica justo eso, saber que no hay margen de error financiero: puede salir bien o mal, pero el dinero llegará a las arcas de los 30 propietarios de la NBA. Y mientras ellos se hacen todavía más ricos, el aficionado estadounidense cada día tiene que pagar más para ver a su equipo jugar a baloncesto. Es la rueda de nunca acabar.
Gracias por leer hasta el final. Si te ha gustado, te recomiendo suscribirte o compartir el contenido con tus amigos, familiares o en redes sociales. Muchas gracias.


