#207 La mafia Klutch: juicios, promesas, chantajes y millones de dólares (parte II)
Nerlens Noel, De’Aaron Fox, Kentavious Caldwell-Pope o Gary Trent Jr. explican cómo trabaja Klutch. Millones de dólares, decisiones controvertidas y un agente que siempre juega al límite.
El legado de LeBron James en la NBA es único. Podemos debatir durante horas si es o no el mejor jugador de la historia, pero su impacto ha trascendido generaciones desde que debutó en 2003 hasta el presente. Pero es imposible recordar el final de su carrera sin asociarlo a la marca Klutch, especialmente su tramo en Los Angeles y ahora en Philadelphia. LeBron es la cara visible de la compañía que gestiona su amigo; es el que puso el dinero de inicio mediante sus comisiones, y el principal reclutador de la agencia, directa o indirectamente. El propio legado de James hace el trabajo, sumado al poder trabajar con alguien que forma parte de una de las carreras más increíbles de la historia del deporte. Pero ni Klutch es tan increíble ni Rich Paul es el Rey Midas.
Te recomiendo, antes de seguir con este artículo, leer la primera parte de este artículo. La puedes encontrar aquí:
La mafia Klutch: juicios, promesas, chantajes y millones de dólares (parte I)
En poco más de una década, Klutch ha pasado de ser la agencia de LeBron James a convertirse en la más poderosa de la NBA. Pero su crecimiento está acompañado de conflictos, acusaciones y enemigos.
Las víctimas de Klutch
Volvemos a Nerlens Noel y su disputa con la agencia. Noel denunció a Klutch y a Rich Paul por incumplimiento del SPAC, o Standard Player Agent Contract. El jugador argumentó que hubo un incumplimiento del deber fiduciario, mala fe y negligencia grave. La denuncia es de 2021, pero los hechos datan de 2017, cuando Paul convenció al jugador de dejar a Happy Walter y firmar por Klutch1. Ese mismo año, el agente recomendó al jugador de los Mavericks rechazar una oferta de $70 millones por cuatro años en agencia libre restringida para buscar en agencia libre un mejor contrato. Haciendo caso a los consejos del experto, Noel firmó la oferta cualificada por algo más de $4 millones a la espera de romper el mercado el verano siguiente2. Le dijo, siempre según la denuncia, que era “un jugador de $100 millones”.
Por lesiones, rendimiento (dar positivo por marihuana) y el mercado, nadie ofreció al jugador de Kentucky nada mejor que un mínimo: $3.75 millones por dos años. En total, desde su salida de Dallas, Noel ganó algo menos de 28 millones en siete años en la liga y, triste con la situación, en 2020 dejó Klutch buscando un futuro mejor en otra agencia. Años más tarde, Noel descubrió que varios equipos (Philadelphia, Houston y Clippers) preguntaron por él, pero que Rich Paul nunca respondió. En la denuncia, que acabó con un acuerdo, se mencionaba “una historia de mala gestión e ignorar a los clientes” y citaba dos ejemplos más: Norris Cole y Shabazz Muhammad. Y vamos a ver que hay un patrón de conducta de Rich Paul al trabajar.
Norris Cole, como Noel, cambió de agencia rumbo a Klutch. Lo hizo en verano de 2014, cuando todavía era jugador de Miami Heat, tras ganar dos anillos seguidos. Tras aceptar la oferta cualificada de New Orleans, como Noel, nadie quiso firmarle en 2016. Es cierto que Norris Cole no es John Stockton, pero aquel verano fue el de mayor subida en el cap en la historia de la NBA y cuando jugadores como Allan Crabbe, Bismarck Biyombo o Timofey Mozgov firmaron cifras astronómicas. Siempre según el propio Cole, en el pódcast de Udonis Haslem y Mike Miller, Paul le pudo costar unos $70 millones entre acuerdos no firmados y la mala reputación que el agente le dio en la liga tras despedirle. Situación diferente la de Shabazz Muhammad, jugador de Minnesota, que firmó por Klutch tras rechazar una extensión por $40 millones. Rich Paul no consiguió nada mejor que un mínimo
Casi siempre son perfiles similares: jugadores de rotación, incluso de final de banquillo, que ni dan titulares ni grandes comisiones. Piezas de un equipo con las que no puede hipotecar una franquicia ni secuestrar un traspaso, y por los que no vale la pena invertir tantas horas. Y es imposible conseguir un home run en cada negociación; siempre habrá fallos. O negligencia, según Nerlens Noel. Una lista, la de los mal aconsejados, en la que estaría también Kentavious Caldwell-Pope, si no fuera porque Rich Paul le ha salvado la carrera con triquiñuelas diversas después de hacerle perder $80 millones en Detroit (hablaremos de KCP más adelante).
Pero si vamos a buscar juicios con Rich Paul y Klutch implicados, es imposible ignorar el nombre de Mark Termini. Y al contrario que los casos de Nerlens Noel o Norris Cole, esto sí fue un escándalo de reputación para la agencia. Nos vamos a 2024. Según Termini, agente veterano (agente de Pau Gasol, de hecho) y experto negociador, Rich Paul le había contratado para llevar a cabo la parte final de la negociación para los clientes Klutch, un contrato firmado en 2014 pero cuya relación se inició en 2012. Por unos años, el negocio fue fructífero. Pero Klutch creció, creció demasiado y sin frenos, y las cosas empezaron a cambiar. Y ese fue el inicio del fin.
Para 2018, y siempre según el denunciante, Klutch empezó a pagar cantidades por debajo de lo acordado. Además, Rich Paul contrató a otros agentes para cumplir el rol de Termini, algo que el contrato de vinculación no permitía por la exclusividad de la empresa de Termini, que se llevaba el 25% de los beneficios brutos por contratos de la NBA y de marketing, incluso aunque el jugador y Klutch rompieran su acuerdo. En total, Termini negoció aproximadamente $1,4 mil millones de dólares, la mayoría del dinero conseguido por LeBron James (que tenía un sistema de comisiones distinto al resto de jugadores), Ben Simmons o Draymond Green. Aunque Rich Paul y Klutch se llevaban el aplauso público y en redes sociales, era Termini el encargado de finalizar las negociaciones, saber cuándo firmar y cuándo pedir más.
El caso fue desestimado y, como suele ser habitual, acabó con un acuerdo extrajudicial según varias fuentes relacionadas con el mundo del negocio en el deporte. Ambas partes aseguraron estar satisfechas con el resultado, sin filtrar cifras.
Dinero, destino, o ambas
El conocimiento es poder para un agente, y mucho más si se trata de uno tan poderoso, con jugadores de tan alto nivel. El traspaso de De’Aaron Fox en Sacramento es el ejemplo perfecto, por los implicados y, en parte, también por los que no estuvieron. Cuando el base de los Kings pidió salir de la capital de California, mandó a la franquicia una lista de equipos a los que estaba dispuesto a salir. La lista era corta, exclusiva. Tan corta que tenía solo un equipo: San Antonio Spurs. Varios motivos para ello. El primero, deportivo. Poder jugar junto a Victor Wembanyama, un talento único que dominará el baloncesto la próxima década. El factor Wemby tiene un peso muy grande, pero no es el único. Y cuando nos vamos a los despachos, es cuando aparece Klutch.
En San Antonio, Rich Paul tenía dos nombres, a Keldon Johnson y el entrenador, por aquel entonces interino, Mitch Johnson. Suficiente contexto para saber que los Spurs podían ofrecerle a su jugador un máximo salarial, el objetivo real de Fox. Pero no solo valía la información que tenían de los equipos interesados, sino también la de aquellos que no. Por ejemplo, Los Angeles Lakers. En su momento, Fox no añadió a su lista de candidatas a la franquicia de LeBron James porque Klutch sabía que los Lakers no tenían previsto deshacerse de Austin Reaves, y eso podía complicar el crecimiento de Fox (acabaron fichando a Luka Doncic, por cierto). Consiguió su objetivo Fox, en un traspaso que muchos etiquetamos como idiótico, pero que quedó camuflado en el escándalo de Nico Harrison.
Idiótico, porque los Kings cambiaron a Fox por LaVine. Peja Stojakovic, en su día asistente del general manager en Sacramento, aseguró que Rich Paul chantajeó a los Kings. “Rich Paul desempeñó un papel clave para asegurar qué equipo recibía a qué jugador; llevó a Fox a San Antonio y LaVine a Sacramento”. Ambos son jugadores de Klutch. “Al hacerlo, limitó a Sacramento desde el punto de vista empresarial, al no permitirles negociar con más franquicias”. Las declaraciones, en el pódcast NBA Mozzart, sonaron a gerente herido. Pero si paramos a mirar el modus operandi, otra vez hay un patrón: un año antes de la extensión máxima filtrar que quieres cambiar de aires, hacer una lista con un solo equipo y finalmente, conseguir el traspaso. Paso a paso, como Anthony Davis en 2019.
De hecho, incluso se puede argumentar que esa es la mejor jugada de Rich Paul: conseguir para sus agentes el máximo dinero o bien jugar al destino que quieran, y en algunos casos, incluso ambas. El caso más claro, Trae Young hace apenas unas semanas, cuando logró más de $200 millones en unos Wizards que en teoría estaban rejuveneciendo la plantilla con AJ Dybantsa. Sobre la mesa está, ahora mismo, que Washington repita el error con Anthony Davis. En la misma entrevista en CBS, en 2023, le cuestionaban cómo su manejo de los jugadores podía eliminar la lealtad, un concepto tan místico como anticuado. Su respuesta, si bien polémica, no era carente de razón: “Si un equipo me puede traspasar en cualquier momento, lo lógico es que me prepare por si las cosas no salen como pensaba”.
En parte es hipócrita cuando es el propio Paul quien incita a esas situaciones, pero esa es la nueva NBA. “Los entrenadores saben que Rich está intentando que los despidan, y los jugadores saben que Rich está intentando que los traspasen”, aseguraba un agente de jugadores que trabajó con Rich Paul. Su especialidad, como se ha podido ver con Gary Trent Jr., son los acuerdos por debajo de la mesa; es influir desde fuera y hacer ruido público. Que la NBA como entidad asegure públicamente que investigará el contrato de uno de tus jugadores por cobrar por encima de lo esperado no significa que estés haciendo bien tu trabajo (por mucho que Shams Charania intente disimularlo). Para quien no sepa qué pasó:
2024: Gary Trent Jr. llega a Milwaukee con un mínimo de veterano tras no encontrar en el mercado el dinero que cobraba en Toronto.
2025: Gary Trent Jr. firma una extensió de dos años que le da los derechos Bird a Milwaukee sobre el jugador. Firma la peor temporada de su carrera.
2026: Gary Trent Jr. firma un contrato de $64 millones por cuatro años, todo garantizado (esta es la parte más grave).
Potencialmente, tenemos delante de nuestras narices el caso más claro de salary cap circumvention al más puro estilo Joe Smith y los Timberwolves, y solo confirma que Rich Paul es amante de hacer las cosas siempre a su manera. Lo que nos lleva a su mejor cliente.
KCP, el OG de Klutch
Kentavious Caldwell-Pope es el jugador más Klutch de toda la NBA, incluso por encima de LeBron James, aunque parezca imposible. En la agencia desde su contrato rookie, ha pasado por todas las fases de una relación con Rich Paul: ha servido de espía, agente doble, moneda de cambio y vía para aumentar los ingresos de la agencia. Aunque, como con Nerlens Noel y muchos otros, todo empezó perdiendo dinero.
El verano de 2017, haciendo valer su jugada clásica, Rich Paul le recomendó a KCP rechazar la oferta de $80 millones por cinco años que recibió por parte de los Pistons en la agencia libre. El jugador era uno de los nombres más interesantes de la agencia libre restringida, pero al mismo tiempo, acababa de ser declarado culpable de conducción bajo la influencia. El escolta, escuchando a su agente y su corazón, decidió buscar en el mercado algo mucho más grande... con solo un equipo pujando por él: los Lakers. Jeanie Buss y la franquicia angelina le dieron un año de contrato y casi $18 millones. Le permitieron jugar y entrenar mientras servía una condena de 25 días por violar los términos de su libertad condicional. Y sobre todo, a Rich Paul le dieron acceso a todo. ¿Por qué? Porque un año más tarde, el mayor cliente de Klutch sería agente libre.
Por eso, en 2018, y con LeBron ya firmado, los Lakers renovaron a KCP por otro año y $12 millones. Había recuperado ya 30 de los 80 que Detroit puso sobre la mesa, pero todavía faltaba lo mejor. Según Yaron Weitzman y su libro A Hollywood Ending: The Dreams and Drama of the LeBron Lakers (un libro recomendado, por cierto), en 2019 Rich Paul se aprovechó de un error de Rob Pelinka para asegurar otros $16,7 millones. Cuando los Lakers traspasaron por Anthony Davis, cometieron un error de cap: hicieron el traspaso oficial antes del draft. Eso implicó que se quedaran sin espacio salarial para firmar a Kawhi Leonard como agente libre... a no ser que Anthony Davis rechazara su trade kicker de $4 millones.
Tras horas de negociación entre Klutch, Paul y Termini, y los Lakers, acordaron que Davis rechazaría ese dinero pero con la promesa de que si Leonard elegía otro destino, como acabó pasando, la franquicia angelina ofrecería otro contrato a Caldwell-Pope. Kawhi eligió a los Clippers y KCP firmó por dos años más, durante los cuales consiguió su primer anillo en Disney. Ahora sí, Kentavious valía un contrato de $39,1 millones, dinero que los Lakers le firmaron en 2020 antes de traspasarlo por Russell Westbrook un año más tarde. La ironía quiso que acabara en Denver y con los Nuggets, consiguiendo el anillo de 2023 eliminando a los Lakers en las finales de conferencia del Oeste.
Como mandan los valores Klutch, tras el título firmó por el equipo que más dinero puso sobre la mesa, Orlando en este caso, y ha seguido acumulando contratos NBA hasta los $147 millones que ha generado en toda su carrera. Y como un hijo pródigo que vuelve a su padre, Rich Paul y los nuevos Lakers, los de Philadelphia, han vuelto a adoptar a KCP que se reencontrará con LeBron en los Sixers. Parece un cuento de Disney, con el protagonista volviendo a casa. Pero Klutch dista mucho de una película de dibujos animados.
Se acerca más a los thrillers que mantienen al espectador al borde del sofá, sin saber qué pasará después. Cuál será el próximo movimiento de una agencia, de un agente, que ha revolucionado el juego del agente de baloncesto. Porque si algo ha demostrado Rich Paul durante esta década y poco al mando de Klutch es que cuando lo hemos visto todo, siempre hay más. Un traspaso más que forzar. Un supermax más que exigir. Un juicio más que pelear. Un millón más que ganar. Un LeBron más que encontrar.
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Durante la boda de Ben Simmons fue que Rich Paul convenció a Nerlens Noel, confirmando que Klutch se mueve solo en eventos de élite.
Esa temporada Nerlens Noel promedió 8.7 puntos y 5.8 rebotes en 20 minutos. Al año siguiente sus cifras se movieron a 4.4 puntos, 5.6 rebotes y 15.7 minutos.


