Puede ser que, ahora ya de una vez por todas, tengamos una resolución al caso Kawhi Leonard. Una definitiva, sin más capítulos ni sorpresas, sin giros de guion ni nuevas empresas pagando por debajo de la mesa. La madrugada del domingo al lunes, Steve Ballmer, propietario de los Clippers y muchimillonario en su tiempo libre, publicaba un comunicado lamentando lo sucedido, aceptando la sanción establecida por la liga (que ya ha pagado) y mirando hacia el futuro. Insiste en que hay cosas del reporte final que todavía no comparte, pero elimina la opción de acudir a la justicia ordinaria para apelar al resultado, aunque ahora es la justicia quien le mira a él, y tiende un puente de concordia con la NBA. Es el primer paso para alcanzar la paz. Y llega por varios motivos, al menos en mi opinión.
El primero y más relevante a nivel deportivo, intentar recuperar el futuro de su franquicia. Hay que volver al caso de Joe Smith a principios de siglo. No fue hasta que los Timberwolves aceptaron la culpa y el castigo que David Stern empezó a aplicar una dosis extra de gracia, devolviendo primero una de las cinco rondas que les había borrado, y meses más tarde la segunda. Si los Clippers quieren alguna de las cinco primeras elecciones que Adam Silver ha desvanecido del planeta, el primer paso es pedir perdón, asumir que la cagaste y te pillaron, e intentar salvar tu relación con la competición. Aunque Ballmer en persona no asuma la culpa. Por muy rico que seas, no puedes tener a la NBA como enemigo porque puede hacerte la vida imposible: puede seguir investigando algo que parece la historia de nunca acabar.
Segundo, y quizás el más importante para Steve Ballmer, que se deje de hurgar en la herida. Que Wachtell, Lipton, Rosen & Katz no investiguen, entrevisten ni recopilen más información y que todo lo que salga a la luz sea el informe de 36 páginas que ya hemos leído todos varias veces. La NBA intentó negociar con Ballmer y los Clippers, pero rechazaron esa mano, y la consecuencia fue un martillazo de 30 millones y cinco primeras rondas. Es cierto, y uno tiene que leer muy atentamente, que en todo el informe el bufete apunta siempre a Gillian Zucker como epicentro operativo de todos los acuerdos fraudulentos que vinculan a Kawhi y empresas alrededor del ecosistema de los Clippers. ¿Por qué?
#212 El caso Kawhi: pagarán los Clippers, perdonado Leonard y lo que no sabíamos
La NBA cierra la investigación con 5 primeras rondas y $30 millones para los Clippers, pero solo $700.000 para Kawhi. Y el informe de 36 páginas revela una historia mucho más grande de lo que sabíamos.
Porque la NBA es la última interesada en que la justicia investigue a Ballmer, que realmente es el dueño soñado por cualquier liga. Desde que llegó, ha gastado miles de millones en un pabellón nuevo, impuesto de lujo y siempre ha intentado competir. Se le ha visto en partidos, eventos, entrenamientos y realmente quiere que a su equipo le vaya bien deportivamente, no como empresa (un saludo a Portland desde aquí). Si Wachtell, Lipton, Rosen & Katz siguen buscando, o incluso el propio Pablo Torre, pueden aparecer más acuerdos, más pruebas y en algún momento algo salpicará al propio Ballmer. Si el propietario ha sido listo, y creo que lo es, este mensaje de paz viene con un acuerdo por debajo de la mesa de que aquí se cierra todo y no saldrá nada nuevo, por el bien de todos los implicados.
Daños colaterales
Pero Ballmer no ha sido la única noticia relacionada con el caso Aspiration. Ha hablado Danilo Gallinari, que parece estar en un tour de prensa poseído por el espíritu de Michael Porter Jr. La semana pasada dijo en HoopsHype que su carrera era uno de los what-ifs más grandes de la historia de la NBA, por las lesiones graves que sufrió en su carrera. El fin de semana volvió a la palestra mediática para decir que Kawhi debería pagar los $50 millones. “Cambió la trayectoria de mi carrera y me puso en una situación muy difícil al mandarme lejos de Los Angeles. Lo que le pasó a mi carrera no fue decidido por un general manager o propietario, sino por un jugador que quería algo diferente”. Y si bien no es del todo cierto, tiene parte de razón.
Gallinari es una de las víctimas reales del caso Kawhi, al menos deportivamente. Tras dos años con los Clippers, uno plagado de lesiones y otro en el que firmó su máximo de carrera en 2019, la franquicia le mandó a los Thunder en el movimiento de Paul George y Shai Gilgeous-Alexander (hablaremos de él). Tras un sign and trade, puso rumbo a Atlanta donde jugó dos años, antes de ser enviado a los Spurs en el movimiento de Dejounte Murray. San Antonio le cortó, firmó por Boston, se volvió a destrozar la rodilla, esta vez jugando con Italia, y nunca más volvió a ser el mismo, ni en Washington ni en Detroit, ni jugando para los Bucks, equipo con el que se retiró. Danilo Gallinari fue una víctima deportiva del acuerdo de Uncle Dennis y los Clippers, y por desgracia, no el único. Víctimas que no recibirán nada.
Donovan Mitchell y Rudy Gobert
En la era Kawhi Leonard, los Clippers ganaron un total de tres series de playoffs. Dos de ellas llegaron en 2021, cuando la franquicia superó a Dallas en seis y le remontó un 0-2 a los Jazz de Donovan Mitchell, Rudy Gobert y compañía. Mitch promedió 34,8 puntos en esa serie, pero Utah se dejó remontar la serie incluso con Leonard perdiéndose los últimos dos partidos. Terance Mann se vistió de Michael Jordan para meter 39 en un partido que fue definitivo para el proyecto de los Jazz. Definitivo en casi todos los sentidos, pues el año siguiente fue el punto y final de la era Gobert y Mitchell y la llegada de la familia Ainge, que todavía gestiona el equipo en Salt Lake City. Y cuando llega Danny, todo el mundo sabe para qué es.
Cayeron en la primera ronda ante Dallas, sin Luka Doncic en parte de la serie, y finalmente, uno acabaría en Cleveland y el francés en Minnesota, equipo que, por cierto, ya ha ganado más series de playoffs en dos años que los Clippers en seis temporadas. Los Jazz empezaron una reconstrucción, Juancho, Bogdanovic o Royce O’Neale salieron y llegaron Lauri Markkanen junto con Walker Kessler y un maletín lleno de picks del draft, especialidad en la casa Ainge. Kessler, por cierto, ha acabado en los Lakers, que siguen teniendo suerte al esquivar a Kawhi y vivir para contarlo. Will Hardy sigue como entrenador, pero Utah todavía no ha vuelto a ganar más de 38 partidos, promediando 23 las últimas tres campañas.
¿Qué hubiera pasado si los Jazz ganaban esa serie y se plantaban en las finales de conferencia ante Phoenix? Una franquicia que solo ha jugado una serie por el Oeste desde la retirada de Stockton y Malone, y fue en 2007. ¿Podrían haber seguido intentándolo con Mitch y Rudy?
Kyle Lowry
El base de los Raptors tocó la cima deportiva en 2019, cuando Toronto se proclamó campeón de la NBA con Kawhi Leonard como estrella y Lowry como segunda espada. Llevó a la franquicia de su vida al título, para ver apenas quince días más tarde cómo Kawhi se iba. Y con él, la esperanza de repetir. Los Raptors mantenían todo el bloque salvo Danny Green y el propio Leonard, uno en Lakers y el otro en los Clippers, pero liderados por Lowry, Siakam y Fred VanVleet, se plantaron en marzo con el segundo mejor récord de la conferencia. Solo los Bucks estaban por delante cuando la NBA paró, y la pandemia sacudió el mundo. Mantuvieron el segundo puesto, Nick Nurse se llevó el premio al mejor entrenador, pero sin factor pista posible, se vieron superados por los Celtics en semifinales en una serie para el recuerdo.
Y lo peor no había llegado aún. El verano siguiente perdieron a Ibaka y Marc Gasol (uno a Clippers, con Kawhi, el otro a los Lakers campeones) y además, les tocó jugar como locales en Tampa por las regulaciones de viaje. Las lesiones sacudieron toda la temporada, y por primera vez desde 2013, la franquicia no jugaría playoffs. Eligieron a Scottie Barnes en el draft dejando claro que iban a invertir en el futuro, y Kyle Lowry, viendo imposible volver a competir por el título en Canadá, hizo las maletas rumbo a los Miami Heat. Perdió las finales del Este en 2022, perdió las finales de la NBA en 2023 ante Denver y decidió que su último destino era volver a casa, a Philadelphia. Se convirtió en un veterano y este pasado julio anunció su retirada.
Solo ha jugado 32 partidos en Toronto como jugador de los Raptors desde el anillo de 2019. La salida de Kawhi cambió por completo el futuro de la franquicia y del propio Lowry, que podía haber consagrado su estatus de mejor jugador de la historia añadiendo varias series de playoffs más a su palmarés.
Dallas Mavericks
Deportivamente, son la gran víctima, dejando siempre a los Raptors al margen. Dallas perdió dos veces ante los Clippers, ambas en primera ronda, en la burbuja de 2020 y un año después, en 2021. La primera, en seis con un Porzingis lesionado, jugando solo la mitad de la serie (y 23.7 puntos por noche); la segunda, en un séptimo que decidió Kawhi pese a los 46 puntos de Doncic. Ese segundo año, Porzingis se volvió injugable y acabó con Dallas moviendo al letón, despidiendo a Rick Carlisle y apostando por un Jason Kidd que acabó teniendo un rol en la salida de Luka Doncic de Dallas. No activo, pero sí permisivo o incluso apoyando el movimiento de puertas para dentro (según Shams).
Además, existe la dualidad de Brunson. En 2021, Jalen fue una debilidad en defensa ante los Clippers, lo que generó que la franquicia no le ofreciera un contrato de $55 millones por cuatro años, similar al que firmó Dorian Finney-Smith, una de las primeras decisiones de Nico Harrison. Un año después, en 2022, el propio Brunson se cimentó como segundo mejor jugador del equipo en la serie ante los Jazz, mentalmente destrozados por los Clippers un año antes. Sin Doncic parte de la serie, Jalen promedió 27.8, algo por lo que los Knicks decidieron apostar. Dallas perdió a Brunson, aunque acabó jugando unas finales en 2024 con Kyrie en el mismo rol que el base bajito. Lo que no esperábamos, al menos la mayoría, era ver a Brunson campeón y MVP de las finales antes que Luka.
Toronto Raptors
Son la viuda por excelencia. Perdieron a Leonard y han ganado solo una serie de playoffs desde entonces, en 2020 y porque el rival fueron los Nets sin Kyrie ni Kevin Durant. De aquel equipo al que se vio en enero de 2024 quedaba el recuerdo: Lowry, VanVleet, Gasol, Siakam, Anunoby, Powell o Ibaka, todos habían hecho las maletas. El traspaso de Pascal ha salido regular, tirando a muy mal, y por Anunoby te dieron a RJ Barrett e Immanuel Quickley mientras tienen que ver a los Knicks ganar el anillo con un palmeo del británico y a Siakam MVP de las finales del Este. No solo has cambiado a un equipo de anillo por virtualmente nada, sino que además has vuelto a pagar por conseguir a Kawhi. O al menos se supone.
Dos primeras rondas, un swap y los contratos de Brandon Ingram y Gradey Dick por recuperar a un Leonard siete años mayor y con varias lesiones acumuladas en ambas piernas. El proyecto parece interesante, pero has tenido que pasar por el desierto y eso duele. Más cuando sabes que te tocó hacerlo porque los Clippers fueron el único equipo que aceptó pagarle a Uncle Dennis esos $10 millones extra para firmar a su sobrino. No digo que los Raptors hubieran ganado otro anillo, pero es una posibilidad muy real si el mismo equipo de 2019 se mantiene unido (y Danny Green ya dijo que si Kawhi se quedaba, renovaba). Es el caso what-if más claro, y no Danilo Gallinari.
Los tres ganadores:
Oklahoma City Thunder. No voy a descubrir América. Se llevaron a un dos veces MVP y ocho mil rondas de draft (y a Gallinari, pobres). Han logrado el anillo y tienen, gracias a los Clippers, la base de un proyecto que puede ganar cuatro más.
Los Angeles Lakers. No pudieron hacerse con Kawhi porque Jeannie Buss no aceptó pagar esos $10 milloncitos de nada, pero se conformaron con Anthony Davis y un equipo que levantó el anillo en 2020. Además, como hemos visto, han sabido pescar en río revuelto al hacerse con Walker Kessler años más tarde.
New York Knicks. Muy por debajo del radar, pero me parece el gran ganador. Se aprovecharon de los Mavericks para conseguir a Brunson y después se hicieron con Anunoby de los Raptors, dos de las víctimas. Y el hecho de no conseguir a Mitchell hizo que tuvieran que ir a por Mikal Bridges y, finalmente, Karl-Anthony Towns.
Gracias por leer hasta el final. Si te ha gustado, te recomiendo suscribirte o compartir el contenido con tus amigos, familiares o en redes sociales. Muchas gracias.




